Un manifestante fue abatido este martes en Bagdad, indicaron fuentes médicas, en el marco de un movimiento de protesta contra el gobierno, al que reclama reformas profundas.

El manifestante murió al haber sido alcanzado por un disparo de bombas de gas lacrimógeno en el este de la capital.

Los manifestantes habían tratado de cortar la calle en la que se encontraba el fallecido, quemando neumáticos, lo que condujo a enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que dispararon balas reales y de gases lacrimógenos para dispersar la protesta.

Ocho manifestantes fueron hospitalizados por haber inhalado gases lacrimógenos, señalaron el martes médicos de la ciudad, un día después de que tres participantes de las protestas murieran en unos choques en la capital.

El movimiento de protesta, que estalló en octubre, ha ido perdiendo fuelle en las últimas semanas frente al aumento de la tensión entre Washington y Teherán, dos aliados de Bagdad.

Para que su protesta no se viera eclipsada por esa crisis, los manifestantes dieron un ultimátum de una semana -que expiró el lunes- a las autoridades para que estas respondieran a sus demandas, que incluyen una reforma total del poder y elecciones anticipadas.

En cuanto expiró el plazo, grupos de jóvenes reanudaron el movimiento en Bagdad y en varias ciudades del sur.

El martes, bloquearon calles en las ciudades de Amara, Diwaniya, Kut y Basora, al sur de Bagdad.

En Nasiriya, muchos manifestantes -la mayoría, estudiantes- invadieron el centro de la ciudad, ondeando banderas iraquíes, según un corresponsal de la AFP.

"¡Con nuestra alma, con nuestra sangre, nos sacrificaremos por ti, Irak!", coreaban algunos de ellos, mientras que otros cortaban las principales carreteras del norte y del sur de la ciudad.

Cientos de camiones quedaron inmovilizados.

Tahseen Mohannad, un manifestante de Nasirya, afirmó que las protestas "no se detendrán pese a la procrastinación del Estado y de los partidos políticos en lo tocante a las demandas legítimas" del movimiento.

Además de la convocatoria de elecciones, los manifestantes reclaman que se reforme la ley electoral, que se designe un primer ministro independiente y que se combata efectivamente la corrupción. También reclaman la abolición del sistema de reparto de cargos gubernamentales en función de etnias y confesiones.

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