La derecha populista anunció este lunes su partida del gobierno de coalición noruego para protestar por la repatriación desde Siria de la esposa de un yihadista la semana pasada.

La partida del Partido del Progreso (Frp), fuerza anti-inmigración, priva al gobierno de derecha de su mayoría parlamentaria pero no provocará necesariamente la caída de la coalición encabezada por los conservadores de la primera ministra Erna Solberg.

"El vaso está lleno", declaró en una conferencia de prensa la líder del Frp, Siv Jensen, que ocupa actualmente el puesto de ministra de Finanzas.

Este anuncio tiene lugar tras la repatriación por razones humanitarias de una mujer de 29 años vinculada a la organización Estado Islámico (EI) y sus dos hijos, entre ellos un niño que estaría gravemente enfermo.

Favorable al regreso de los menores, el Frp se oponía a repatriar a la madre, pero los otros tres partidos de la coalición de gobierno ignoraron esas objeciones y aceptaron a título excepcional el regreso de los tres miembros de la familia, al juzgar que se trataba de la única solución posible para salvar al niño de cinco años.

Acusada de haber sido miembros de dos organizaciones terroristas, el Frente Al Nosra y el EI, la noruega de origen paquistaní hasta ahora detenida en el campo Al Hol bajo control kurdo fue arrestada al llegar a Oslo el viernes por la noche.

La acusada rechaza los cargos y afirma haber sido retenida contra su voluntad en Siria.

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