PARÍS (AP) — El presidente francés Emmanuel Macron trató el lunes de convencer a un grupo de inversionistas de que su país es idóneo para las inversiones, a pesar de una huelga de más de un mes en contra de su plan de reformar el sistema de pensiones.

En un evento en el Palacio de Versalles, Macron anunció un contrato por 2.000 millones de euros (2.200 millones de dólares) para reforzar el muelle en Saint-Nazaire en la costa atlántica y la construcción de dos barcos cruceros para la empresa MSC, creando unos 2.400 empleos en poco más de tres años.

MSC confirmó que tiene planeada la construcción de más embarcaciones en Francia por valor de 4.000 millones de euros (4.400 millones de dólares).

“Las buenas noticias no vienen de la nada. Vienen porque estamos implementando reformas, porque nuestro país está avanzando, se está movilizando”, aseguró el mandatario.

"Yo sé que nuestras mentes están siendo saturadas con malas noticias y que se nos hace creer que todo va a estallar. Pero no es verdad”, agregó.

Macron visitó una fábrica de la empresa farmacéutica británico-sueca Astrazeneca en el poblado norteño de Dunkirk, en su campaña por convencer a inversionistas extranjeros de invertir en el país. Astrazeneca anunció inversiones por valor de 500 millones de dólares para los próximos cinco años.

Poco después en Versalles, Macron fue anfitrión de un cónclave de líderes empresariales de todo el mundo incluyendo los de Google, Netflix, Coca-Cola, Toyota, Samsung y General Electric. Muchos de los ejecutivos estaban haciendo una parda allí antes de acudir al Foro Mundial de Davos en Suiza.

Coca-Cola anunció que invertirá 1.000 millones de euros (1.100 millones de dólares) en los próximos cinco años en Francia, incluyendo en una fábrica en Dunkirk.