Artistas, atletas y personalidades mediáticas iraníes se convirtieron en voceros de recientes manifestaciones contra las autoridades de Irán por el derribo accidental de un avión ucraniano que costó la vida a 176 personas.

Las manifestaciones estallaron el 11 de enero luego de que Irán reconoció haber derribado "por error" un Boeing ucraniano poco después de despegar de Teherán tres días antes, en un contexto de tensiones extremas entre la República Islámica y Estados Unidos.

Ese reconocimiento, luego de tres días de negativas, provocó una ola de indignación en el país, donde vigilias en memoria de las víctimas, en mayoría iraníes, se transformaron en manifestaciones de cólera.

Varias  celebridades del mundo de las artes, deportes o medios se hicieron eco de la frustración popular.

Estrellas de cine anunciaron su boicot al festival de Fajr, que se celebrará en febrero por el aniversario de la Revolución islámica de 1979.

Un fragmento de la película "Sheeple" difundido el 13 de enero en Instagram por el actor principal, Navid Mohammadzadeh, fue visto por más de 3,2 millones de personas en pocos días. Y en él el personaje principal explica que decide quedarse para reclamar sus derechos.

- "Triste y desesperada" -

El 11 de enero, la taekwondista Kimia Alizadeh, única medallista olímpica en la historia del deporte iraní, anunció haber abandonado definitivamente Irán, al no poder aguantar más la "hipocresía" de un sistema que, según ella, utiliza a sus deportistas con fines políticos y no hace más que "humillarles".

"Formo parte de los millones de mujeres oprimidas en Irán con las que han jugado desde hace años", escribió en su cuenta de Instagram.

Said Marouf, capitán del equipo nacional de voleibol, posteó el 12 de enero para anunciar la clasificación de su equipo a Tokio-2020: "Hoy, en nuestro humor triste y desesperado, no podemos celebrar esta victoria y el cumplimiento de un sueño por el que hemos trabajado por años", escribió.

Unos días antes, el árbitro de ajedrez iraní Shoreh Bayat, acusada de violar el código de vestimenta islámico iraní en los campeonatos mundiales de Rusia, también dijo que no deseaba regresar a Irán.

- "Nunca más" -

El giro de Teherán provocó una conmoción en los medios oficiales, que en los primeros días repitieron la versión de las autoridades de que la catástrofe aérea se debió a un problema técnico.

En un hecho inhabitual, los medios iraníes entonces reprodujeron consignas hostiles a las autoridades durante las manifestaciones.

Concentrados en Teherán, esas concentraciones parecieron de un alcance muy inferior a la ola de protesta nacional de noviembre desencadenada por una alza en el precio del combustible, contenida al precio de una represión que causó al menos 300 muertos según Amnistía Internacional.

Frente a la protesta, varios empleados de la televisión estatal anunciaron su dimisión en las redes sociales.

Gelare Jabbari, ex presentadora de televisión, escribió en Instagram: "perdónenme por mentirles durante 13 años en la televisión iraní", antes de borrar el mensaje.

La presentadora Zahra Khatami Rad anunció que había renunciado y "no trabajaría nunca más en la televisión", un mensaje que le valió más de 50.000 "me gusta", pero también una ola de insultos, reveló el 14 de enero.

El actor Shahab Hoseini, conocido por su colaboración con el realizador estrella Asghar Farhadi, desencadenó la polémica criticando el boicot del festival de Fajr en Instagram el 16 de enero, lo que provocó más de 30.000 reacciones, algunos de apoyo, pero también muchos ataques.

"Esta acción, incluso entre los artistas, los fans y el público, crea una brecha profunda y tal vez irreparable que no redunda en interés de nadie", agregó.

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