Cerca de 400 personas resultaron heridas en los enfrentamientos el sábado entre manifestantes y fuerzas de seguridad en Beirut, un nivel de violencia inédito desde el inicio de la protesta que muestra el deterioro de la situación en un Líbano agobiado por una crisis socioeconómica y política.

Los manifestantes lanzaron a través de las redes sociales nuevos llamados a movilizarse el domingo cerca del parlamento, a dos pasos de la plaza de los Mártires, epicentro de las protestas que comenzaron el 17 de octubre.

El sábado por la noche, estallaron enfrentamientos en esa parte elegante del centro de la ciudad, envuelta en una persistente humareda por los gases lacrimógenos y perturbada por las sirenas de las ambulancias. Las fuerzas del orden dispararon balas de goma y los manifestantes arrojaron piedras, según un fotógrafo de la AFP.

Al menos 377 personas, manifestantes pero también policías, fueron atendidas en el lugar o trasladadas a hospitales, según recuentos de la Cruz Roja libanesa y defensa civil recopilados por la AFP.

La defensa civil indicó el sábado por la noche que había brindado atención médica  a "114 heridos leves y con dificultades respiratorias", mientras que "43 heridos" fueron trasladados al hospital.

La Cruz Roja libanesa había anunciado de su lado que más de 80 personas fueron trasladadas hacia hospitales, mientras que más de 140 heridos recibieron atención en el lugar de los hechos, según un portavoz de la organización que precisó que entre los heridos había manifestantes y miembros de las fuerzas del orden.

La violencia empezó frente a una de las principales puertas de entrada del parlamento, en el centro de Beirut, cuando los manifestantes atacaron a agentes de la policía antidisturbios, situados detrás de las barricadas.

- "Ninguna justificación" -

En las redes sociales, un video muestra a miembros de las fuerzas del orden golpeando con violencia a personas presentadas como manifestantes al descender de una camioneta en un cuartel de policía de Beirut.

A raíz de esto, la policía anunció en su cuenta Twitter la apertura de una investigación. "Todo agente que haya agredido a detenidos será interrogado", según un tuit.

Unas treinta personas fueron detenidas en estos incidentes, aunque la fiscalía ordenó su liberación, anunció este domingo la agencia oficial ANI.

"No había ninguna justificación para el recurso brutal a la fuerza por parte de la policía antidisturbios contra manifestantes en su mayoría pacíficos", estimó Human Rights Watch (HRW), en una reacción enviada a periodistas.

Las manifestaciones se exacerbaron en las últimas semanas por el empeoramiento de la situación socioeconómica y por la incapacidad de las autoridades para formar un gobierno, más de dos meses después de la dimisión del primer ministro Rafic Hariri.

En los últimos días los manifestantes atacaron varios bancos, acusados de ser cómplices del poder, en el barrio de Hamra de Beirut.

Decenas de personas fueron detenidas el martes y el miércoles y luego liberadas. Otras decenas resultaron heridas durante dos noches de violencia, según la Cruz Roja libanesa.

Líbano tiene una deuda de casi 90.000 millones de dólares (81.000 millones de euros), más del 150% de su PIB, y el Banco Mundial advirtió en noviembre que las tasas de pobreza podrían alcanzar un 50% de la población, frente a un tercio actualmente.

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