Sao Paulo abre este viernes un festival de obras de teatro, cine y espectáculos musicales que sufrieron algún tipo de censura o ataque el año pasado en Brasil, el primero de gestión del ultraderechista Jair Bolsonaro.

Durante dos semanas, "Verano sin censura" busca reafirmar el protagonismo de la mayor urbe del país como polo cultural y defender al arte brasileño de la ofensiva ideológica lanzada por el gobierno.

Se trata de una "resistencia proactiva en un momento en que la cultura está bajo ataque", dijo a la AFP Alexandre Youssef, secretario de Cultura de la Alcaldía, organizadora del evento.

"Estamos viviendo un momento terrible para el sector cultural en Brasil y precisamos cambiar eso. La cultura es identidad nacional y precisa ser valorizada, atacarla es atacar la democracia, la libertad de expresión", añadió.

El sector vive momentos de gran agitación en Brasil. Uno de los principales impulsores de la "guerra cultural" lanzada por el gobierno, el secretario de Cultura, Roberto Alvim, que se vio obligado a presentar su renuncia por haber pronunciado un discurso sobre el arte y la cultura que reprodujo ideas del secretario de propaganda nazi, Joseph Goebbels.

Entre las 45 actividades previstas durante el festival de Sao Paulo figuran los espectáculos de la banda rusa de punk rock Pussy Riot y del DJ de funk carioca Rennan da Penha, ícono de un género musical que nació en las favelas de Rio de Janeiro en la década de 1980 y que actualmente es uno de los más populares en Brasil.

Penha es el creador del "baile funk" callejero más famoso de las periferias de Rio y nominado al Grammy Latino.

La apertura del festival contará con un show del cantautor y poeta Arnaldo Antunes, cuyo videoclip "Lo real resiste" ("O real resiste") fue censurado por la emisora pública TV Brasil, de acuerdo con la Alcaldía.

"Es una canción que habla de lo que estamos viviendo en la política en este momento. Una sensación atorada de que estamos viviendo una pesadilla, algo que no es real", dijo Antunes al lanzar el clip, en noviembre pasado.

- Cine y teatro que incomodan -

El festival también prevé en su primera noche la exhibición del largometrage "Bruna Surfistinha", un éxito de taquilla en 2011 que narra la historia real de una joven de clase media convertida en célebre prostituta.

Bolsonaro criticó el año pasado que la película hubiese recibido apoyo de la agencia reguladora del sector audiovisual, Ancine, para captar recursos.

La película "La vida invisible de Eurídice Gusmao", de Karim Ainouz ("A Vida Invisivel"), una denuncia del patriarcado brasileño en los años 1950 y ganadora del premio "Una Cierta Mirada" en el último festival de Cannes, también figura en la programación. Su inclusión fue una respuesta a la decisión de Ancine de vetar, el año pasado, una exhibición interna para sus propios funcionarios.

También habrá una exposición de los afiches más emblemáticos del cine brasileño, que fueron retirados de las paredes de la institución en Rio de Janeiro.

En el rubro teatro, la alcaldía seleccionó espectáculos retirados de cartel en diversas épocas, entre ellas una versión actual de "Roda Viva", una obra escrita por Chico Buarque en 1967 y censurada por la dictadura militar (1964-1985).

Figura igualmente en la lista "Gritos" (2016), de la compañía teatral Dos à Deux -fundada en París en 1998 e instalada en Brasil desde 2015-, que aborda la temática LGBTI y fue cancelada de la grilla de un teatro de Brasilia financiado con recursos públicos el año pasado.

Todos los espectáculos del festival "Verao Sem Censura" son de entrada gratuita.

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