Estados Unidos impuso este viernes sanciones a un nuevo alto funcionario iraní, aunque aseguró que Teherán parecía seguir trabajando para una reducción de la tensión militar entre los dos países.

En una conferencia de prensa, el emisario de Estados Unidos para Irán, Brian Hook, anunció que se impondrían sanciones al general Hassan Shahvarpour, acusado de haber reprimido de manera sangrienta las manifestaciones de noviembre pasado en la ciudad de Mahshahr.

Shahvarpour "supervisó la masacre de 148 iraníes indefensos en la región de Mahshahr", dijo Hook.

También anunció que Estados Unidos había recibido 88.000 mensajes después de pedirle al pueblo iraní que compartiera con el gobierno estadounidense videos, fotos o testimonios de la represión.

"Continuaremos responsabilizando a los jerarcas del régimen por los abusos contra los derechos humanos", dijo.

Estas sanciones prohíben especialmente a Hassan Shahvar el acceso al territorio estadounidense, una medida simbólica, ya que la administración de Donald Trump ya ha endurecido considerablemente las restricciones de visados que afectan a los iraníes.

Hook confirmó igualmente la desescalada iraní tras el grave pico de tensión de comienzos de este mes, luego del bombardeo estadounidense que culminó con el asesinato del general iraní Qassem Soleimani.

"Parecería que retrocedieron", comentó. "Pero nosotros tenemos una mezcla de presiones económicas máximas y de disuasión, gracias a la amenaza creíble que representa nuestra fuerza militar si se la ataca".

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