El libro
El libro "Desde las profundidades de nuestros corazones", exhibido en una librería en París, Francia, 15 enero 2020. REUTERS/Gonzalo Fuentes

Por Philip Pullella

CIUDAD DEL VATICANO, 16 ene (Reuters) - El embrollo que causó la participación del papa emérito Benedicto XVI en un libro ha llevado a algunas autoridades del Vaticano a pedir normas claras sobre la situación de los futuros pontífices que renuncien al ministerio papal en lugar de ejercerlo hasta su muerte.

Fuentes oficiales de alto rango dijeron que esperaban que el papa Francisco aborde el tema después de la muerte de Benedicto XVI, quien en 2013 se convirtió en el primer Sumo Pontífice que abdicó a su cargo en 700 años.

La idea de tales normas, que están siendo discutidas de manera informal, es importante porque, debido a que la gente está viviendo por más tiempo que en el pasado, podría volverse frecuente que los papas renuncien, dijeron las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato.

Francisco, de 83 años, ha dicho que también renunciaría si una enfermedad le impide dirigir apropiadamente a la Iglesia Católica de 1.300 millones de fieles, tal como lo hizo Benedicto XVI, quien actualmente tiene 92 años.

La ley eclesiástica dice que un papa puede renunciar, pero no incluye normas específicas sobre su posición, título y prerrogativas.

El tema surgió esta semana debido a una controversia en torno a un libro sobre el celibato sacerdotal que sus editores dijeron fue escrito por Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah, un importante conservador en el Vaticano.

En la víspera de la publicación, Benedicto XVI pidió que se retirara su nombre como uno de los autores pero los editores se negaron. Sarah dijo que Benedicto XVI sabía que sería incluido como autor y rechazó las acusaciones de que había manipulado al papa emérito.

"El papa emérito ha sido arrastrado una vez más a un juego de poder impropio contra Francisco", escribió Austen Ivereigh, autor de dos biografías del papa argentino, y agregó que "el papado emérito ha demostrado ser una institución desordenada, una vulnerable a la manipulación (...)".

Los partidarios de Francisco ven el momento de la publicación del libro como una interferencia de los conservadores de la Iglesia, como Sarah, mientras el papa evalúa permitir que hombres mayores casados sean ordenados en zonas remotas de la Amazonia para lidiar con una escasez de sacerdotes en la región.

Desde que renunció, Benedicto XVI ha permitido ocasionalmente que sus opiniones sobre temas específicos se transmitan fuera del Vaticano, para alegría de otros conservadores que las han usado como argumentos para cuestionar al papado más progresista de Francisco.

(Reporte de Philip Pullella; Editado en Español por Ricardo Figueroa)