La Procuraduría, que en Colombia vigila a los funcionarios públicos y vela por el cumplimiento de los derechos humanos, solicitó el martes a la policía suspender el tipo de escopeta y de perdigones antidisturbios utilizados contra un estudiante que murió en una manifestación.

Por considerarlo un "serio peligro para la comunidad", el organismo "solicitó al director de la Policía Nacional suspender de manera inmediata el uso de la Escopeta calibre 12 y su munición de impacto dirigido empleada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) para disolver revueltas, manejo de multitudes y bloqueos de vías", según un comunicado de la Procuraduría.

La investigación del caso de Dilan Cruz, un joven de 18 años que murió el 25 de noviembre por las heridas en la cabeza que le provocó un uniformado durante una protesta, reveló "falta de capacitación" del ESMAD "sobre el manejo de esa arma", indicó el boletín.

Citando el caso de Chile, que en noviembre suspendió el uso de perdigones como herramientas antidisturbios, el organismo aseguró que este tipo de armas "vulnera" la Constitución Política y el código de policía que regulan el uso de la fuerza "como último recurso", protegiendo el "ejercicio de los derechos y libertades".

La solicitud no es de obligatorio cumplimiento, precisó a la AFP una fuente de la Procuraduría.

Masivas protestas contra el gobierno de Iván Duque sacuden al país desde el 21 de noviembre de 2019 y uno de los reclamos es la disolución del Esmad, creado hace 20 años y con cerca de 3.600 uniformados.

Si bien han sido en su mayoría pacíficas, las manifestaciones han derivado en algunos choques que dejaron cuatro muertos y medio millar de heridos entre civiles y uniformados de la fuerza pública.

Según el grupo de medios la Liga contra el Silencio, entre 2009 y octubre de 2019, nueve uniformados del Esmad fueron judicializados por homicidio, 85 por lesiones personales y 4 por abuso de autoridad.

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