Los activistas separatistas catalanes Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, condenados a 9 años de prisión en España, podrán disfrutar en breve de su primer permiso penitenciario, de 48 horas, anunció este miércoles el gobierno regional de Cataluña, en manos del independentismo.

Sánchez, ex presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), y Cuixart, presidente de Omnium Cultural, fueron condenados en octubre por sedición, en relación con el intento unilateral de secesión en 2017.

Los dos ingresaron en prisión preventiva el 16 de octubre de 2017, y solicitaron su primer permiso tras haber cumplido una cuarta parte de su pena.

Una portavoz de la Consejería de Justicia del gobierno regional catalán indicó el miércoles a AFP que el organismo competente "ha resuelto favorablemente la propuesta de permiso de 48 horas" para los dos presos.

La portavoz de la Consejería, competente en asuntos penitenciarios, precisó que con el actual régimen que tienen Sánchez y Cuixart podrán disfrutar de hasta 36 días de permiso al año. Y explicó que en el caso de las salidas de 48 horas no es necesaria la autorización de un juez.

Por razones de privacidad, el gobierno catalán no quiso anunciar cuándo disfrutarán de su permiso los llamados 'Jordis', que cumplen pena en la cárcel de Lledoners, en Cataluña.

Sánchez y Cuixart son dos de los nueve líderes separatistas catalanes condenados en octubre por el Tribunal Supremo español, por su participación en el intento fallido de secesión del año 2017.

El independentismo los considera "presos políticos", y su encarcelamiento tensó aún más el pulso entre el gobierno central español y el separatismo, que controla el gobierno y el Parlamento de Cataluña.

La pena más alta (13 años de prisión por sedición y malversación) fue para Oriol Junqueras, ex vicepresidente regional, líder del partido ERC y también encarcelado en Lledoners. Su formación prestó este mes su indispensable apoyo parlamentario para que el socialista Pedro Sánchez fuera investido presidente del gobierno español.

El Supremo incriminó a los 'Jordis' por convocar en Barcelona una gran manifestación frente a unas oficinas del gobierno catalán, justo cuando estaban siendo registradas por la Guardia Civil en septiembre de 2017, días antes del referendo ilegal de autodeterminación del 1 de octubre de ese año, que el gobierno español quería impedir.

La presencia masiva de manifestantes impidió la salida normal de los agentes del orden y de una funcionaria judicial, y aunque no hubo heridos, varios vehículos de la Guardia Civil resultaron dañados.

Pese a estar en prisión, Jordi Sánchez fue candidato en las legislativas españolas del 28 de abril pasado, y obtuvo un escaño en la cámara baja.

El Supremo lo autorizó a salir brevemente para asumir su escaño, pero días después el Congreso lo suspendió del ejercicio de sus funciones. En la repetición electoral de noviembre, cuando ya había sido condenado, no volvió a presentarse.

Por su lado, Cuixart fue padre de su segundo hijo en septiembre, y el Supremo le permitió salir unas horas de prisión para poder conocerlo.

avl/mb