"Los deportes del motor nunca serán 100% seguros", declaró el piloto español de Toyota Fernando Alonso, este domingo después de la muerte del motorista portugués Paulo Gonçalves, de 40 años, quien sufrió una caída en la 7ª etapa del Dakar.

"Vimos los helicópteros, la asistencia médica y dos otras motos. Solo al final de la etapa nos enteramos de la mala noticia. Es muy triste y difícil hablar de la etapa, hay mucha emoción y poco que decir", señaló el doble campeón del mundo de Fórmula 1, debutante en el Dakar.

Gonçalves, segundo en la edición de 2015, era un piloto experimentado, reconocido como una figura de la caravana y que disputaba su 13º Dakar. El luso se cayó en el km 276 de la especial que conectaba Riad con la ciudad de Wadi Ad Dawasir, en el sudoeste de Arabia Saudita.

"Esta disciplina es extrema, vamos a sitios donde no hay asistencia al lado y son potencialmente más peligrosos. Pero pienso que aquí todo el mundo intenta ser lo más prudente posible, pero los deportes del motor nunca serán 100% seguros", añadió.

Su copiloto Marc Coma, campeón en moto de aquella edición 2015, describió al fallecido: "Era un competidor muy deportivo, muy agradable, es lo que debe permanecer en nuestra memoria. Esta especialidad (la moto) es muy peligrosa, está la velocidad y vamos fuera de pista, es así, a veces no hay nada que decir".

La leyenda francesa Stéphane Peterhansel (Mini) señaló que tenía "realmente un mal 'feeling'" cuando ocurrió el accidente.

"Cuando ves a todo el equipo médico, una manta sobre el piloto, ya sabes que hay algo malo. Era un chico experimentado, que lo conocíamos desde hace años. Yo he rodado con él en Portugal en moto, hace mucho tiempo, un chico fuerte. Estamos tristes por su familia", señaló.

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