Mientras los coches y las motos han comenzado a cambiar en la vida cotidiana, el Rally Dakar, a menudo criticado por la polución que genera, intenta dar los primeros pasos para convertirse en una carrera más respetuosa con el medio ambiente.

Para Anne Lassman-Trappier, responsable de movilidad de la asociación France Nature Environnement (FNE), el Dakar es una carrera "estancada". "Todavía interesa a algunas personas, pero ya no se mueve en el sentido de la historia", añadió.

Pero como guiño a loa nueva época, la célebre carrera intenta mostrar su voluntad de pasarse al verde, a la imagen del resto de deportes del automóvil.

"Cuando se hace un deporte mecánico, sabemos muy bien que no seguimos el ritmo de los tiempos. Tenemos 350 vehículos que ruedan cada día y esto representa algo, pero estamos trabajando", aseguró.

-  Utilitario eléctrico para ensayar -

Desde hace varios años, la carrera ha puesto en marcha un programa de compensación de carbono en la Amazonia y sirve también de laboratorio de nuevos vehículos.

En 2017 un coche 100% eléctrico fue capaz de terminar la carrera, por primera vez tras dos fracasos en los años precedentes. El vehículo, patrocinado por Acciona, gigante español de las energías renovables, finalizó 52º, a 82 horas, 31 minutos y 48 segundos del ganador, Stéphane Peterhansel.

Este año, por una 42ª edición que se disputa en Arabia Saudita, un camión híbrido debuta en la competición. Tras cinco etapas, el equipo Riwald es penúltimo.

"El sistema eléctrico se carga durante la conducción, por lo que no hay necesidad de generador o cargador", explica el piloto holandés Gert Huzink.

"Se carga simplemente por el proceso interno del camión", añade.

De forma paralela a la carrera, una SUV (vehículo utilitario deportivo) eléctrica completa etapas, con Guerlain Chicherit, nueve Dakars en su trayectoria, al volante.

"Hoy enfrentamos realidades, el deporte del automóvil debe evaluar", señala el francés. "Hay que aceptar que las cosas cambian, vivir acorde al tiempo actual", añade.

Con una batería de 60 kWh y dos motores eléctricos, el Odyssey 21 alcanza una velocidad máxima de 200 km/h y pasa de 0 a 100 en 4,5 segundos, haciendo muy poco ruido.

- 'Devolverle el sentido al Dakar' -

"Es muy sorprendente", reconoce Chicherit. "En los deportes auto, hay una especie de fantasma sobre el ruido, pero después de haber rodado una semana en el desierto con un coche que no hace ruido, puedo decir que es mucho mejor", explica.

El experimento podría convertirse en un vehículo de competición el próximo año. El problema, por el momento, es que una batería solo dispone de 50 km de autonomía.

"La ambición es poder rendir en 2023 o 2024, somos realistas. Pero hay que comenzar en 2021", añadió.

¿Algún día se verá un Dakar 100% eléctrico? "Llegará, estoy seguro", dice Theophile Cousin, ingeniero que dirige el proyecto.

Para Lassman-Trappier este tipo de iniciativas, si se generalizan, "podrían devolverle el sentido al Dakar".

"Si se cambia de tipo de carrera completamente y se favorecen los vehículos sin energía fósil, compitiendo en el desierto, tiene mucho más sentido", dijo.

¿Habrán escuchado el mensaje los organizadores? Ellos dice que "en un plazo de diez años" habrá una categoría 100% camión híbrido y dan a entender que el coche eléctrico "podría augurar una nueva categoría".

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