Un bebé nacido en la travesía entre África y el archipiélago español de las Canarias falleció este miércoles en la precaria embarcación en la que navegaba junto a su madre, anunciaron los servicios de rescate.

El bebé era uno de los 43 ocupantes de una lancha neumática localizada este mismo miércoles a mediodía por Salvamento Marítimo, un organismo dependiente del gobierno español, a 15 millas al este de Arrecife, la principal ciudad de la isla de Lanzarote.

Según indicó a AFP una portavoz de Salvamento Marítimo, los rescatistas supieron que "una mujer había dado a luz dentro de la propia patera", el nombre con que se conoce a estas embarcaciones en los que los migrantes arriesgan su vida para alcanzar Europa, después de pagar a las mafias que las fletan.

Una vez en puerto, el servicio de emergencias local, el 112 de Canarias, confirmó el fallecimiento del recién nacido.

Una portavoz del 112 canario indicó a la AFP que de momento se desconoce la causa por la que falleció el bebé, y añadió que fueron trasladadas a un hospital cercano tres personas: la madre del niño, para que se valorara su estado, otra mujer embarazada, y un menor de 12 años, por hipoglucemia.

Según Salvamento Marítimo, los migrantes, originarios de países subsaharianos, habían partido el día 5 de enero. A bordo de la embarcación había cinco menores.

España es una de las principales vías de entrada de migrantes irregulares a Europa. El año pasado entraron por mar y tierra más de 32.500, la mitad que en 2018, de acuerdo con datos del ministerio del Interior español.

Las llegadas por el Estrecho de Gibraltar bajaron con fuerza, pero en cambio aumentó el tráfico por Canarias, adonde llegaron 2.698 migrantes irregulares por vía marítima, más del doble que en 2018.

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