Irán anunció este domingo la "quinta y última fase" de su plan de reducción de compromisos en materia nuclear, y afirmó que se desliga de cualquier límite "al número de sus centrifugadoras" de uranio.

El anuncio de Teherán se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán tras el asesinato del general iraní Qasem Soleimani, abatido el viernes en un bombardeo estadounidense en Bagdad.

En un comunicado, el gobierno de la República Islámica indicó, no obstante, que "la cooperación de Irán con el OIEA [Organismo Internacional de Energía Atómica, que controla minuciosamente el programa nuclear de Teherán] continuará como antes".

El gobierno señaló que, "a causa" de su decisión sobre las centrifugadoras, "ya no queda ningún obstáculo que dificulte el programa nuclear de la República Islámica de Irán en el plano operativo", ya se trate de la "capacidad para enriquecer [uranio], del nivel de enriquecimiento [de uranio], de la cantidad del material enriquecido o de la investigación y el desarrollo".

Aún así, Teherán agregó que "el programa nuclear de Irán, a partir de ahora, se desarrollará únicamente en base a las necesidades técnicas del país".

Hasta ahora, la República Islámica siempre había indicado que necesitaba enriquecer uranio en torno al 5%, no más, un nivel suficiente para producir el combustible necesario para producir electricidad en una central nuclear.

El comunicado no explicaba, sin embargo, si las necesidades técnicas del país han cambiado.

Eso sí, el gobierno reiteró que está dispuesto a dar marcha atrás en cualquier momento.

"Si las sanciones [contra Irán, reimpuestas y endurecidas por Estados Unidos desde 2018] se retiran, e Irán goza de los beneficios" esperados por el acuerdo internacional sobre su programa nuclear, rubricado en 2015, la República Islámica está dispuesta "a volver" a la aplicación completa de sus compromisos, señaló el Ejecutivo en su nota.

- Europa pide cautela -

Al conocerse esta posición, los líderes de Alemania, Francia y Reino Unido formularon un urgente llamado a Irán a evitar adoptar medidas que afecten el acuerdo multilateral de 2015 relativo a la política nuclear de Teherán.

"Llamamos a Irán a retirar todas las medidas que no están en línea con el acuerdo nuclear", apuntaron la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Boris Johnson en un comunicado.

Ese acuerdo firmado entre Irán y un grupo de potencias nucleares (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia) además de Alemania se encontraba literalmente en ruinas desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la retirada unilateral el año pasado.

Merkel, Macron y Johnson también apelaron a todas las partes a no poner en peligro el combate contra el grupo radical Estado Islámico, luego que el Parlamento de Irak votó en favor de la salida inmediata de las tropas estadounidenses de ese territorio.

"Preservar la coalición [contra el Estado Islámico] es de gran importancia en este contexto. Llamamos a las autoridades iraquíes a que continúen proporcionando a la coalición el soporte necesario", apuntaron.

Los soldados estadounidenses desplegados en bases militares en territorio iraquí forman parte de una coalición internacional invitada por el gobierno de Bagdad en 2014 para enfrentar al Estado Islámico.

amh-mj/vl/eg-jvb/age/ahg