El Liverpool inglés se proclamó este sábado campeón del Mundial de Clubes 2019 tras derrotar en la final de Doha al campeón de la Copa Libertadores, el brasileño Flamengo (1-0), con un gol en la prórroga del delantero Roberto Firmino (99).

Los 'Reds', que por ocasiones fueron justos acreedores de la victoria, no pudieron anotar hasta el minuto 9 del tiempo extra, cuando el brasileño Firmino batió desde dentro del área a su compatriota Diego Alves, erigiéndose en el héroe de su equipo en el torneo después de que un gol suyo en el tiempo añadido ante el Monterrey los clasificase a la final.

Esos guarismos le sirvieron para ser elegido mejor jugador de la final, pero no para llevarse el Balón de Oro del torneo, que fue a manos de su compañero egipcio Mohamed Salah.

"Es increíble ganar otro trofeo y un título mundial", celebró Firmino.

El equipo de Jurgen Klopp, que acudió a la cita planetaria en calidad de campeón de la Champions League europea, saldó así una deuda histórica que le había impedido hasta este sábado coronarse oficialmente como mejor equipo del mundo, después de haber perdido dos finales de la Copa Intercontinental (1981, 1984) y otra del Mundial de Clubes (2005).

"El Flamengo es un equipo realmente bueno, aunque creo que esta noche nosotros fuimos mejores", estimó Klopp.

- 2019 inolvidable -

De paso, los 'Reds' se vengaron de la derrota que le había infligido el 'Mengao' en la Intercontinental de 1981, y pusieron la guinda a un excelente año 2019 en el que además de la Champions conquistaron la Supercopa de Europa, y se encaminan hacia su primera Premier en 30 años.

Pero el triunfo resultó más costoso de lo esperado ante un Flamengo repleto de antiguas estrellas en Europa, como Filipe Luis o Diego Alves, que viven en 'casa' los últimos coletazos de sus carreras. El conjunto brasileño contó además con un mayoritario apoyo del público.

Y eso que el actual líder del campeonato inglés imprimió un alto ritmo al inicio de partido, con el trío de ataque Sadio Mané-Mohamed Salah-Roberto Firmino percutiendo por todo el frontal de ataque.

Así llegó la primera ocasión, cuando no se había cumplido el minuto de partido, con un remate alto de Firmino desde dentro del área, al que siguieron otro disparo alto del guineano Naby Keita a pase de Salah, y un derechazo lejano del lateral Trent Alexander-Arnold, todo ello en los seis primeros minutos.

Ahí se apagaron los ímpetus iniciales del Liverpool y el balón circuló sobre todo por el centro del campo hasta el descanso, con los pupilos del técnico portugués, los mismos que iniciaron la semifinal ante Al-Hilal, manteniendo controlado a su rival y con una presencia testimonial de los dos arqueros.

- Suspense del VAR -

Tras la pausa el Liverpool repitió el guión del primer acto y Firmino estrelló un balón en el poste (47) antes de que Salah enviase el esférico fuera por centímetros (50). El 'Faraón' egipcio anotó un gol en el 77 que le fue anulado por claro fuera de juego.

El 'Fla' tuvo su ocasión en un remate de 'chilena' de Gabriel Barbosa que detuvo su compatriota Alisson Becker, y un posible penal sobre Mané de Rafinha (92) que el VAR indicó como no punible mantuvo la emoción hasta el final.

El árbitro catarí del encuentro señaló en un primer momento los once metros, pero en medio de airadas protestas de los brasileños, y tras una larga revisión de la jugada mediante la tecnología, indicó saque para el Flamengo.

Ya en la prórroga, en una rápida contra 'Red', el senegalés habilitó a Firmino, que recortó a un zaguero y a Alves para hacer historia con el histórico club inglés.

"Estábamos preparados para esto pero la calidad individual de los jugadores (del Liverpool) fue determinante", afirmó el técnico portugués del Flamengo Jorge Jesus.

El Liverpool, verdugo del Monterrey mexicano en semifinales, evitó un nuevo título de un equipo americano en el Mundial de Clubes que sucediese al de Cotinthians en 2012.

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