Las sanciones estadounidenses contra las empresas vinculadas con la construcción del gasoducto ruso Nord Stream 2, promulgadas el viernes por el presidente Donald Trump, impiden a otros países "desarrollar su economía", denunció el sábado un portavoz de la diplomacia rusa.

"Un Estado con una deuda pública de 22 billones de dólares prohíbe a países solventes desarrollar su economía real", declaró Maria Zajarova en su página Facebook, denunciando "la ideología estadounidense que no soporta la competencia mundial".

"Pronto (Estados Unidos) pedirá que dejemos de respirar", agregó la portavoz.

El gasoducto, que está casi terminado, pasa por debajo del Mar Báltico, eludiendo a Ucrania, país aliado de Occidente.

La obra, de casi 11.000 millones de dólares, tiene como objetivo duplicar las entregas de gas natural ruso a Europa, vía la principal economía de Europa, Alemania.

Trump firmó el viernes sanciones de Estados Unidos contra las compañías que construyen el gasoducto entre Rusia y Alemania, que según el Congreso podría dar al Kremlin una influencia peligrosa sobre los aliados europeos.

Moscú ya había indicado claramente que llevará a cabo este proyecto a pesar de las sanciones, que incluyen la congelación de activos y la revocación de visas de Estados Unidos para los empresarios ligados al gasoducto.

La mitad del proyecto es financiado por el gigante energético estatal Gazprom y la otra por cinco compañías europeas (OMV, Wintershall Dea, Engie, Uniper y Shell).

Uno de los principales blancos es Allseas, con sede en Suiza y contratada por Gazprom para construir la sección en el mar.

Tras la firma de las sanciones, Allseas anunció en un comunicado la suspensión de los trabajos.

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