Estados Unidos impuso este jueves sanciones a dos jueces iraníes acusados de condenar a ciudadanos por motivos políticos.

Las autoridades estadounidenses afirmaron que Abdolghasem Salavati, un juez de la Corte Revolucionaria en Teherán, había condenado a más de 100 personas a prisión o a muerte y señalaron su papel en el encarcelamiento de Xiyue Wang, un estadounidense liberado este mes.

Ese académico de la Universidad de Princeton, que investigaba la historia de Irán, fue detenido en 2016 por espionaje, antes de ser liberado en un intercambio con un iraní encarcelado en Estados Unidos.

"Estamos contentos de haber logrado la liberación de Xiyue, pero nunca debería haber sido condenado o encarcelado", declaró el secretario de Estado, Mike Pompeo, en un foro sobre derechos humanos dominado por exiliados iraníes.

"Es una herramienta de la represión del régimen, no un amigo imparcial de la justicia", dijo Pompeo a propósito del juez Salavati.

El Departamento de Tesoro también castigó a otro juez de la Corte Revolucionaria, Mohamed Moghiseh, al que acusa de haber presidido juicios de artistas y de internautas críticos con el régimen en las redes sociales.

Las sanciones hacen que cualquier transacción con ambos jueces sea un delito en Estados Unidos y bloquea cualquier activo que puedan tener.

El jefe de la diplomacia estadounidense anunció asimismo que su país iba a restringir los visados para funcionarios iraníes por la represión de las protestas del último mes, en las que más de 300 personas murieron, según la organización Amnistía Internacional.

Esas restricciones también se aplicarán a los familiares de esos funcionarios, precisó Pompeo.

La administración estadounidense ya suspendió en gran medida la emisión de nuevos visados para iraníes, en el marco de duras medidas contra la inmigración procedente de países de mayoría musulmana.

Washington también impuso sanciones unilaterales a Irán, intentando impedir sus ventas de petróleo, castigando duramente la economía iraní.

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