Unos treinta militares, algunos de ellos miembros de unidades de élite del ejército francés, se unieron desde 2012 a filas de organizaciones yihadistas a las que proporcionaron experiencia y técnicas de guerra.

El Centro de Análisis del Terrorismo (CAT) documenta los recorridos de 23 de sus militares.

Muchos habían pasado por unidades de renombre como la Legión Extranjera o de paracaidismo, antes de decidir dirigirse a la zona entre Irak y Siria, así como a Afganistán.

Según este informe, que debe publicarse a finales de la semana y del que la AFP obtuvo una copia, el ejército constituye para estos grupos yihadistas un "blanco de reclutamiento estratégico" evidente.

Pero "la radicalización islamista es marginal dentro del ejército", precisa, y subraya que las autoridades vigilaban de cerca a los militares radicalizados o susceptibles de radicalizarse.

Contactado por la AFP, el ministerio de Defensa francés no hizo ningún comentario.

Algunos soldados habían preparado sus proyectos desde antes de unirse al ejército. Como Boris V., originario del este de Francia, y conocido como "Yunes el desertor" o "Abu Walid al Faransi", su nombre de guerra.

A los 18 años, se alistó "con el objetivo de adquirir conocimientos en el ámbito militar" para más tarde unirse a la Yihad. Habría muerto en 2006, cerca de Alepo, en el norte de Siria, después de haberse unido al grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Mehdi H., por su parte, se interesó  por el Islam dentro del ejército, especialmente en África subsahariana.

"Se pregunta sobre la compatibilidad religiosa y moral de una misión en Afganistán", explica el CAT. Cuando fue convocado en 2008, se opuso para no tener que matar a "hermanos" de religión.

Sus compañeros lo apodaron entonces "el terrorista". Finalmente fue despedido y acabó viajando a Afganistán. Detenido en Pakistán, Mehdi H. fue entregado a Francia y condenado a cinco años de cárcel.

Otros se interesaron por el Islam para compensar la frustración de una carrera que los decepcionaba.

Pero sus experiencias atraían a las organizaciones a las que se unieron.

"Su conocimiento del medio, su apetito por las armas y su destreza militar facilitaron su ascenso dentro de los diferentes grupos terroristas", señala el informe, que revela igualmente que "gracias a su formación militar" y a "su experiencia" dentro de estas organizaciones, algunos pudieron "planear atentados en Francia".

dla/fz/sg/bc/age