El apetito por el carbón no se debilitará en los próximos años, a causa de la demanda en Asia y a pesar de la crisis climática, advirtió este martes la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

"La demanda mundial de carbón se ha incrementado desde 2017. Aunque probablemente decline en 2019, esperamos que se mantenga globalmente estable después hasta 2024", escribió la agencia con sede en París en un informe sobre el tema.

El carbón sigue siendo la primera fuente para la generación de electricidad, supone más del 40% de las emisiones de CO2 vinculadas con la energía y es ampliamente utilizado para la producción de acero y de cemento.

Gran emisor de gases de efecto invernadero y fuente de contaminación atmosférica, se encuentra bajo presión en los países desarrollados a causa de la crisis climática y compite en la producción de electricidad con el gas y las energías renovables, cuyos costes están disminuyendo.

Pero aunque su utilización retrocede en Europa y en Estados Unidos, progresa en Asia, sobre todo en India y en China, que hoy es el mayor productor y consumidor de carbón del mundo.

"Las centrales eléctricas de carbón en Asia son jóvenes, una media de 12 años, lo que hace que puedan estar funcionando todavía durante décadas", señala el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.

Según él, será necesario recurrir a tecnologías como la captura, el almacenamiento y la valorización del CO2 para evitar que sea lanzado en la atmósfera.

"Sería necesaria la adopción del CCUS (Captura, Almacenamiento y Uso del Carbono, por sus siglas en inglés) en numerosas centrales jóvenes en Asia para volver a poner al mundo en el camino de alcanzar los objetivos internacionales sobre el clima, la calidad del aire y el acceso a la energía", estima Birol.

"Además, la descarbonización de grandes industrias como el acero y el cemento sería extremadamente difícil sin el CCUS", agregó.

Por el momento, muy pocos proyectos de captura de CO2 están en funcionamiento comercial en el mundo.

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