Anthony Rendón y su agente Scott Boras habían asegurado recién el contrato del antesalista para jugar con los Angelinos a cambio de 245 millones de dólares el miércoles, cuando Mike Trout comenzó a enviarles mensajes mediante su teléfono.

“Con base en los signos de admiración en sus textos, parece que estaba muy emocionado”, dijo Rendón con una sonrisa.

Dos de los mejores bateadores de las Grandes Ligas conformarán una sociedad muy bien remunerada en Los Ángeles. Y ambos están emocionados por la posibilidad de recompensar la generosidad del dueño de los Angelinos, Arte Moreno, con éxitos en la postemporada.

Los Angelinos presentaron el sábado oficialmente a Rendón en el Angel Stadium, donde dieron la bienvenida al toletero recién coronado en la Serie Mundial, como nuevo integrante de un plantel repleto de estrellas.

Rendón dejó las filas de los Nacionales de Washington para incorporarse al equipo de Trout, Shohei Ohtani, Albert Pujols, Andrelton Simmons y Justin Upton.

Pero Rendón insistió en que su nuevo y jugoso contrato _por siete años y el mayor valor promedio anual otorgado a un tercera base_ no era tan importante como las palabras que le dirigió Moreno, de 72 años y propietario de los Angelinos.

“Arte y Carol (Moreno) fueron muy insistentes en sus esfuerzos por comunicarse con Scott y por decir que me querían como parte de la organización de los Angelinos”, dijo Rendón, mientras cargaba a su hija Emma, y sentado junto a su esposa Amanda.

“Eso significó mucho para mí y mi familia. Tener todo ese respeto, sentirme realmente querido”, añadió Rendón. “Era algo importante, de lo que siempre he hablado cuando se busca una organización en la que quieras quedarte. Me gusta el ambiente familiar, los lugares donde puedas echar raíces, colocar cimientos y hacer que la familia crezca junta”.

Moreno ha seguido la carrera de Rendón desde que el pelotero originario de Houston y de ascendencia mexicana era un bateador colegial en Rice. Moreno tenía amigos en la dirección deportiva de esa institución.

Siguió el ascenso de Moreno con los Nacionales hasta la temporada anterior, en la que lideró las mayores en impulsadas y fue seleccionado para su primer Juego de Estrellas. Luego, aportó hits cruciales durante el inesperado ascenso de Washington en los playoffs hasta coronarse en el Clásico de Otoño.

“Históricamente, sentimos que la forma en que él ha jugado, sus raíces, todo eso, encajaría con lo que tratamos de lograr acá”, resaltó Moreno, quien tiene también raíces mexicanas.

Tras su espectacular campaña de 2019, Rendón deja las filas de los monarcas de las mayores para incorporarse a una franquicia cuya última victoria en un juego de postemporada se remonta a 2009, pese a que ha contado con un plantel multiestelar, encabezado por Trout, quien este año consiguió su tercer premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

Rendón se une a una larga lista de veteranos destacados atraídos a Anaheim o persuadidos para quedarse ahí por Moreno, quien compró los Angelinos un año después de que ganaron su único título de la Serie Mundial y ha tratado desde entonces de repetir ese éxito.

Moreno jamás ha rehuido los grandes gastos de su fortuna personal en un equipo que cada año atrae a más de tres millones de fanáticos hacia el Angel Stadium.

Pero si bien el dominicano Vladimir Guerrero y otros agentes libres tuvieron actuaciones espléndidas con los Angelinos, Moreno ha obtenido resultados más bien decepcionantes con muchas de sus grandes adquisiciones _desde Gary Matthews Jr. hasta Vernon Wells, pasando por el desastroso acuerdo por 125 millones de dólares con Josh Hamilton e incluso los ocho años de producción constante aunque algo gris del dominicano Pujols, contratado por 240 millones de dólares.

Hay pocos motivos para pensar que Rendón no vale tanto dinero para un equipo deseoso de ganar de inmediato. El pelotero de 29 años está todavía en su mejor momento, y la adquisición del mejor bateador disponible en el mercado de agentes libres se ajusta al deseo de Moreno, de lograr que su equipo emocione más a sus leales seguidores, luego de cuatro campañas consecutivas con más derrotas que triunfos.