Los dirigentes de la Unión Europea (UE) expresaron este viernes al Reino Unido, un futuro "rival" a las puertas del bloque, su disposición a negociar un acuerdo comercial tras el Brexit, aunque no "a cualquier precio".

La rotunda victoria del primer ministro británico, Boris Johnson, en los comicios legislativos celebrados la víspera arrojó luz al final del túnel y unos europeos aliviados ya se proyectan en la negociación de la futura relación a partir de enero.

La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se dijo así "dispuesta a trabajar" desde el día siguiente del Brexit, previsto el 31 de enero, en pos de una relación "lo más cercana posible" a ambos lados del Canal de la Mancha.

Pero "no se trata de concluir la negociación a cualquier precio", advirtió por su parte el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, abogando por obtener primero resultados "equilibrados" que respeten "las distintas preocupaciones".

Si se ratifica el pacto de divorcio cerrado en octubre entre Johnson y sus 27 socios, los británicos abandonarán la UE para fines de enero, pero seguirán respetando las reglas del bloque y beneficiándose de ellas hasta el 31 de diciembre de 2020.

Durante este período de transición, ambas partes se comprometen a negociar su futura relación, sobre todo comercial, pero los expertos ya advierten que 11 meses es poco tiempo, máxime cuando este tipo de negociaciones suelen tomar años.

"Será una negociación difícil" por los plazos, reconoció el primer ministro italiano, Giuseppe Conte. Johnson ya avanzó que no piensa pedir una prórroga del período de transición, solicitud que debería hacer antes del 1 de julio.

Los europeos empiezan ya a fijar sus líneas rojas: "la integridad del mercado interior europeo" y una competencia leal a nivel social y ambiental, por ejemplo, con un socio que se convertirá en "un rival a las puertas", según la alemana Angela Merkel.

"Mi deseo es que el Reino Unido siga siendo un país aliado, amigo y un socio muy cercano. La condición para ello es definir las reglas de una relación leal (...) No queremos que sea un competidor desleal", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron.

- "Inmediatamente" -

Con la retirada del Reino Unido, se marcha una de las principales potencias económicas, diplomáticas y militares del bloque, con el que compartió más de 40 años de destino común y de integración económica y que ahora deben empezar a redefinir.

Y todo ello en un contexto de competencia con el Estados Unidos de Donald Trump, quien ya prometió un pacto comercial al Reino Unido con "el potencial de ser mucho más grande y lucrativo que cualquier acuerdo que se pueda hacer con la UE".

Pero, primero, el Parlamento británico debe ratificar el acuerdo de divorcio antes de "iniciar, serena y tranquilamente pero con determinación, las negociaciones sobre la próxima fase", según el presidente del Consejo Europeo.

Aunque la salida debía haber tenido lugar el pasado 29 de marzo, la falta de una mayoría clara en la Cámara de los Comunes a favor del acuerdo negociado con Bruselas pospuso el divorcio en varias ocasiones, la última hasta finales de enero.

En una declaración común, los dirigentes europeos llamaron este viernes a la Comisión Europea a presentar un mandato de negociación "inmediatamente" tras el Brexit para poder iniciar las negociaciones comerciales con Londres.

Los europeos respiran aliviados, ya que, más de tres años después del referéndum del Brexit, "todo apunta a que nos estamos encaminando ya hacia a una ratificación del acuerdo" y "una salida ordenada", según el mandatario español Pedro Sánchez.

Las negociaciones de divorcio han copado años de discusiones en una Unión Europea que parece así poder empezar a centrarse en su futuro sin Reino Unido, que está llamado a pasar por la lucha contra el cambio climático como su nuevo 'leitmotiv'.

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