El polémico político boliviano Luis Fernando Camacho, figura clave en la salida del exmandatario Evo Morales y actual aspirante presidencial, fue interrumpido este jueves durante una conferencia en Washington por manifestantes que le gritaron "asesino" y denunciaron un "golpe de Estado en Bolivia".

Camacho estaba invitado al centro Diálogo Interamericano para una conferencia en la que expuso su plan para Bolivia, después de que a finales de noviembre expresara su intención de presentarse a las próximas elecciones presidenciales, que más de un mes después de la dimisión de Morales todavía no tienen fecha.

En varias ocasiones este líder cívico de Santa Cruz -la región más próspera del país- fue interrumpido por detractores que le gritaron "asesino" y "fascista neonazi". También fue rodeado por activistas con pancartas que decían "No al golpe de Estado en Bolivia", mientras simpatizantes de Camacho gritaban "fuera narcos".

Tras las elecciones del 20 de octubre en las que el entonces presidente Morales buscaba un cuarto mandato, la oposición denunció "fraude" y se desató una ola de protestas en el país.

En medio de la crisis política, Camacho emergió como una figura clave al darle un ultimátum a Morales antes de su renuncia por presiones de las movilizaciones y de las fuerzas armadas.

Tras su salida del poder, Morales denunció un "golpe de Estado" desde México, donde estuvo asilado, para después trasladarse este jueves a Argentina.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió el martes que haya una investigación internacional para esclarecer la violencia durante la crisis política, que se acentuó tras la salida de Morales y dejó 36 muertos.

Camacho dijo que "debe hacerse una investigación internacional pero objetiva" y que cubra todo el periodo en el que Morales fue presidente, después de que el miércoles el gobierno interino encabezado por la exsenadora de derecha Jeanine Áñez calificara el informe de la CIDH de "sesgado".

Al ser preguntado sobre sus planes para la economía, Camacho defendió una descentralización total.

"El gobierno central debe debilitarse económicamente", debe transmitir a todos los departamentos, alcaldías, municipios y universidades el mayor presupuesto que pueda "para que las regiones manejen su presupuesto", planteó.

Morales buscaba un cuarto mandato luego de lograr una habilitación especial a una prohibición constitucional y tras perder un referendo en 2016 que rechazó su reelección.

En su informe final sobre las elecciones publicado a principios de diciembre, la OEA denunció "manipulación dolosa" y "parcialidad de la autoridad electoral".

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