Al menos seis personas resultaron heridas, incluidos periodistas, cuando la policía arremetió este jueves con golpes, patadas y objetos contundentes contra una protesta de la oposición nicaragüense en Managua, denunciaron los afectados.

"Es increíble cómo estaban enfurecidos estos policías, que no tuvieron reparo en golpear a las madres" de opositores presos, dijo el economista Juan Sebastián Chamorro, quien recibió un puñetazo en el rostro cuando intentó mediar en favor de las mujeres.

El incidente se produjo al término de un foro sobre reformas electorales que realizaban los bloques opositores Unión Nacional Azul y Blanco (Unab) y Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) en un hotel capitalino.

Familiares y grupos que exigen la liberación de al menos 160 opositores detenidos intentaron manifestarse en las afueras del hotel, en el oeste de Managua, lo que provocó la intervención de decenas de policías y antimotines.

De acuerdo a sus denuncias, la policía quebró vidrios de ventanas y puertas y los dejó atrapados por horas dentro del hotel, donde buscaron resguardarse.

"Este gobierno lo único que receta es garrote a plena luz del día y frente a medios de comunicación. Pero seguimos en la lucha", dijo Chamorro.

Varios periodistas que cubrían la protesta también relataron que fueron golpeados, pateados y sus equipos dañados por los agentes.

"Me halaron duro del pelo, me dieron golpes y me arrinconaron contra la pared del hotel (...) y me arrebataron el celular", contó la periodista Castalia Zapata, del Canal 12.

Su compañero de trabajo Luis Alemán agregó que los "agarraron a golpes, a patadas" y desbarataron su cámara.

También fueron agredidos el fotógrafo Oscar Navarrete, del diario La Prensa, y el periodista Ismael López, de la agencia Reuters.

Familiares de manifestantes detenidos realizan desde finales de noviembre jornadas denominadas "Navidad sin presos políticos" para presionar por la liberación de opositores.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó los hechos y urgió al gobierno a "detener la violencia contra manifestaciones pacíficas".

La vicepresidenta Rosario Murillo reaccionó con furia. "Ya dejen de joder" y "déjennos en paz", lanzó a los opositores en su alocución diaria para medios oficiales.

Nicaragua vive inmersa en una grave crisis desde que estallaron protestas opositoras en abril de 2018 contra una reforma a la seguridad social pero luego derivaron en una demanda de renuncia del presidente Daniel Ortega, con 12 años en el poder.

La represión a las manifestaciones dejó un saldo de 328 muertos, centenares de detenidos y más de 80.000 exiliados, según la CIDH.

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