El exjefe de la agencia antidopaje de Rusia, que huyó de Moscú después de convertirse en denunciante, dio la bienvenida el lunes a una prohibición de cuatro años impuesta a su país para los principales eventos deportivos.

"Finalmente, el fraude, las mentiras y las falsificaciones de proporciones indescriptibles han sido castigadas en su apogeo", dijo Grigory Rodchenkov en un comunicado.

Rodchenkov, que vive en Estados Unidos bajo un programa de protección de testigos después de acusar a Rusia de actividades de dopaje generalizadas, advirtió sin embargo que para la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) "hay más por hacer".

Dijo que aquellos involucrados en el dopaje de atletas "deberían ser castigados retroactivamente".

"Los atletas dopados no trabajan solos. Hay médicos, entrenadores y gerentes que proporcionaron sustancias, los aconsejaron y los protegieron. En el esquema de dopaje patrocinado por el Estado en Rusia, también hay una defensa patrocinada por el Estado de muchos tramposos, incluidos funcionarios estatales, testigos y Apparatchiks (miembros del partido u organización) que están bajo juramento y han falsificado pruebas. Estas personas son claramente criminales", señaló.

La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) adoptó este lunes por unanimidad una serie de sanciones sin precedentes contra Rusia, entre las cuales la bandera rusa será prohibida en las citas olímpicas de Tokio-2020 y Pekín-2022 (invierno), así como de los Juegos Olímpicos de la Juventud y del resto de competiciones multideporte. Tampoco podrán participar de competencias como el Mundial de fútbol de Catar-2022.

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