LONDRES (AP) — Se ha abierto otra vacante de técnico en un club del norte en la Liga Premier inglesa, esta vez en Arsenal.

Unai Emery fue despedido el viernes tras la peor racha del equipo en 27 años, y apenas 18 meses después de que el español sucediera a Arsene Wenger.

Emery se presentó al entrenamiento matinal tras la derrota 2-1 ante Eintracht Frankfurt en la Liga Europa. Los principales ejecutivos del club le informaron entonces que no seguiría más al frente de los Gunners.

La derrota amplió la racha sin victorias del Arsenal a siete partidos, la peor que ha tenido el club desde 1992. Se han desplomado al octavo lugar en la tabla de la Premier.

"La decisión se tomó debido a que los resultados y el desempeño no responden al nivel requerido", dijo Arsenal en un comunicado.

Freddie Ljungberg quedó como entrenador interino del equipo. El exvolante sueco, quien se desempeñaba como asistente de Emery, tendrá apenas dos días para preparar la visita a Norwich el domingo en la Premier.

Arsenal terminó quinto en la liga en la primera temporada de Emery. También alcanzó la final de la Liga Europa, sucumbiendo ante Chelsea.

“En el tiempo que me toque estar al frente de Arsenal, lo daré todo para que la gente pueda sonreír otra vez”, escribió Ljungberg en Twitter. “Afrontamos semanas muy agitadas por delante y el club necesita tu respaldo. ¡A trabajar!”

La salida de Emery se produce 10 días después que Tottenham, el rival de Arsenal en el norte de Londres, despidió al timonel argentino Mauricio Pochettino debido a una mala racha. Emery es el tercer técnico de la Premier en ser destituido esta temporada tras Pochettino y el español Javi Gracia en Watford.

José Mourinho reemplazó a Pochettino y ganó sus primeros dos partidos.

Arsenal confía en un repunte similar con Ljungberg mientras busca un técnico fijo. Nuno Espirito Santo, actual timonel de Wolverhampton, suena con fuerza para llenar la vacante. También se ha mencionado el nombre de Mikel Arteta, un exvolante de Arsenal y auxiliar de Pep Guardiola en el Manchester City.

Massimiliano Allegri, extécnico de la Juventus y el Milan, está desempleado y sería otra opción.

Emery quedó muy tocado tras la derrota ante Eintracht. Muy pocos aficionados acudieron al estadio Emirates. Los que fueron expresaron su malestar con carteles clamando por el despido del técnico de 48 años.

Fue un final caótico para su ciclo, cuestionado por su habilidad para entenderse con los jugadores — según versiones de prensa, el plantel y algunos empleados del club se mofaban abiertamente del técnico por imperfecto inglés — y más importante por sus decisiones tácticas.

"Ha sido un honor ser técnico de Arsenal. Quiero dar las gracias a todos los aficionados, agradecerles de corazón por haberme hecho entender la grandeza de Arsenal”, dijo Emery en una carta abierta publicada en la página de Internet del club. "A todos quiero decirles que he trabajado con pasión, con interés y con esfuerzo. Nada me hubiera gustado más que haber conseguido mejores resultados para ustedes”.

Con Wenger, Arsenal siempre exhibió un estilo vistoso que se cultivó a lo largo de un notable ciclo de 22 años del técnico francés. Los Gunners confiaban que Emery devolvería al equipo a la senda ganador que se tuvo bajo la dirección de Wenger.

Pero el equipo de Emery no tenía un estilo distinguible, pese a que planteó su intención de imponer un juego de intensidad y presión alta al ser presentado en el verano de 2018.

Crucialmente, nunca pudo apuntalar la zaga de Arsenal — frágil en los últimos años de Wenger — y tampoco supo qué hacer con el enganche Mesut Ozil, el jugador más caro del equipo y que solía quedar relegado a la suplencia pero que recuperó la titularidad en los últimos partidos de Emery.

Emery le quitó el cintillo de capitán a Granit Xhaka este mes luego que el volante insultó a los aficionados tras ser sustituido en el empate ante Crystal Palace el 27 de octubre por la liga. Xhaka denunció después que él y su familia han sido objeto de insultos y amenazas en las redes sociales.

Emery llegó a Arsenal luego de desvincularse del Paris Saint-Germain, donde ganó el título doméstico pero no pudo conquistar los trofeos europeos que sus dueños qataríes ambicionan. Previo a ello, Emery llevó al Sevilla a tres títulos de la Liga Europa.