BEIRUT (AP) — El primer ministro saliente de Líbano Saad Hariri retiró el martes su candidatura al puesto y dijo que esperaba con ello despejar la vía para una solución a la parálisis política en medio de semanas de protestas contra el gobierno.

Hariri renunció hace casi un mes en respuesta a las protestas masivas, desatadas por una grave crisis financiera. Su salida satisfizo una demanda clave de los manifestantes, pero sumió al país en la incertidumbre, sin un sendero claro hacia la resolución de sus problemas económicos y políticos.

Los líderes políticos no han conseguido acordar la composición y forma de un nuevo gobierno. Hariri había insistido en encabezar un gobierno de tecnócratas, mientras que sus oponentes, incluyendo el grupo islamista Hezbollah, quieren un gabinete formado por expertos y políticos.

Los exasperados manifestantes han recurrido al cierre de caminos y otras tácticas en un esfuerzo para presionar a los políticos a responder a sus demandas sobre un nuevo gobierno.

Los partidarios de los principales grupos chiíes, Hezbollah _respaldado por Irán_ y el Movimiento Amal, del presidente parlamentario Nabih Berri, han atacado a manifestantes en varias ocasiones.

Fueron algunos de los incidentes más violentos registrados en Líbano desde el estallido de las protestas el 17 de octubre.