BEIJING (AP) — El diario del gobernante Partido Comunista de China publicó el jueves videos que dijo prueban la culpa y la confesión voluntaria de un exempleado del consulado británico en Hong Kong que fue detenido durante 15 días bajo el cargo de solicitación de prostitución.

El reporte en el Diario del Pueblo sigue a un recuento detallado en la internet el miércoles por el exempleado, Simon Cheng, quien dijo que fue torturado, interrogado sobre las protestas pro-democracia en Hong Kong y forzado a confesar durante su detención en la sureña ciudad de Shenzhen.

“No hubo confesión forzada con tortura”, dijo el periódico.

Dijo que la policía dio a conocer los videos, que muestran a Cheng visitando lo que parece ser un salón de masajes y supuestamente hablando con los interrogadores. Los videos no ofrecen evidencia concreta de que Cheng hubiese solicitado prostitución ni prueban que no fue torturado.

Cheng ha admitido que recibió un masaje en su viaje de trabajo. En su declaración en Facebook escribió que le permitió a la policía que le grabase confesando el delito porque ellos insinuaron que podía recibir una sentencia más severa relacionada con la seguridad nacional si no cooperaba.

China usa frecuentemente confesiones grabadas para respaldar sus acusaciones contra opositores políticos, en ocasiones transmitiéndolas por la televisión nacional. Los sujetos, especialmente los que no son chinos, usualmente dicen en cuanto tienen la oportunidad que las confesiones fueron forzadas con torturas y amenazas a su seguridad o la de sus familias.

En su declaración, Cheng dijo que lo encapucharon, lo golpearon y lo privaron de sueño, además de encadenarlo a una estructura en forma de X. Dijo que la policía estaba especialmente interesada en conseguir declaraciones sobre la supuesta instigación de las protestas en Hong Kong por Gran Bretaña.

El canciller británico Dominic Raab convocó al embajador chino en Londres para demandar que Beijing investigue el tratamiento a Cheng.