AFP 163
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Francia está paralizada por el conflicto social que generó la reforma laboral impulsada por el gobierno de François Hollande. Todos los días se repiten huelgas, bloqueos y movilizaciones motorizadas por los sindicatos, para quienes la nueva legislación atenta contra sus derechos.

El país tiene un problema crónico de desempleo, eso es innegable. En 2015 cerró con 10,4%, muy por encima del 7,3 que promedia la OCDE, organización que nuclea a los países más desarrollados del mundo. Si se repasan los últimos 20 años, estuvo siempre por encima de 8%, con la única excepción de 2008, cuando cerró en 7,4. Después de la crisis económica internacional que estalló ese año, la situación se fue deteriorando cada vez más.

Francia cerró 2015 con 10,4% de desempleo, muy por encima del 7,3 que promedia la OCDE

La desesperación por revertir esta crisis es lo que motivó al gobierno a aprobar por decreto una reforma que es rechazada por el 70% de la población, pero que muchos economistas creen que es necesaria. El diagnóstico del que parten los autores es que Francia crea poco trabajo porque tiene un mercado demasiado regulado, en el que los despidos son muy caros y pasan por un exceso de judicialización.

Según datos oficiales, el costo laboral creció más de un 50% entre 1998 y 2015, pero la productividad aumentó apenas un 20 por ciento, lo que puede explicar parte del problema. En este período, Francia cayó al puesto 22 del Índice Global de Competitividad.

 EFE 163
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"Si la carga impositiva sobre los ingresos laborales y las contribuciones a la seguridad social son elevadas, entonces la creación de empleo es más baja. Es necesario sacar los impuestos al trabajo y centrarlos en la propiedad o, si esto no es posible, sobre el consumo", explicó el economista italiano Paolo Mauro, miembro del Instituto Peterson de Economía Internacional, consultado por Infobae.

Lo mismo pasa con los despidos, un costo muy elevado desalienta la generación de trabajo. "Si los empleadores saben que es difícil o caro despedir —continuó—, elegirán métodos de producción que descansen más en el capital y menos en el trabajo".

"En Francia están haciendo una propuesta de dualización del mercado de trabajo"

La receta de Hollande y su gabinete es reducir las indemnizaciones de 27 a 15 meses de salario y abaratar las exoneraciones que se sustenten en dificultades económicas de las empresas. Además, permitir que los convenios por firma se impongan a las negociaciones colectivas, uno de los puntos más criticados por los gremios, y habilitar la posibilidad de que se excedan las sagradas 35 horas semanales de trabajo.

"En Francia están haciendo una propuesta de dualización del mercado de trabajo, con la idea de crear algo más de empleo barato, de poca calidad. Es el modelo alemán, donde hay una economía bastante productiva, pero con un segmento de la población que se queda excluido. Entonces, se fomentan actividades que no compiten hacia el exterior, sino que prestan servicios o que están vinculadas a la construcción. Son trabajos de baja productividad, y por lo tanto de salarios bajos, pero sirven para que desciendan las cifras de desempleo", dijo a Infobae Santos Ruesga Benito, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Autónoma de Madrid.

Los países con menos desocupación

Considerando los miembros de la OCDE, el primero es Japón, con sólo 3,4 por ciento de desempleo. Otros que están en un nivel equivalente son Noruega (4,3%), México (4,3%) y Alemania (4,6%). Un escalón más arriba aparecen Estados Unidos (5,3%), Reino Unido (5,3%) y Rusia (5,6%).

Los casos de Japón, Estados Unidos y Reino Unido parecen avalar la tesis de la administración Hollande, ya que tienen mercados de trabajo más flexibles que Francia y la media de Europa. Eso explica que, si bien sintieron con fuerza la crisis de 2008, que provocó una suba en la tasa de desempleo, lograron volver a generar trabajo con cierta rapidez.

El de Alemania es un ejemplo muy interesante. Como muestra el segundo gráfico, entre 1995 y 2005 mantenía niveles de desocupación relativamente altos. Pero desde ese momento, que coincidió con la llegada de Angela Merkel al poder, impulsó importantes reformas tendientes a liberalizar la economía y el mercado de trabajo. Como resultado, hizo bajar el índice de 11,1 a 4,6% en una década.

Pero no todos elogian esta fórmula, porque creen que aumenta la inequidad. Uno de los que sostiene esta postura es Gérard Cornilleau, investigador del Observatorio Francés de Coyunturas Económicas, dependiente del Instituto de Estudios Políticos de París. Para él eso es lo que ocurrirá en Francia si prospera el proyecto de cambio.

"Una desregulación del mercado de trabajo crearía más empleo, pero también aumentaría la desigualdad"

"El empleo creció muy rápidamente en Francia durante el período de reducción del horario de trabajo, entre fines de los 90 y principios de los 2000", dijo a Infobae, en referencia a la ley de las 35 horas semanales de trabajo, sancionada en 2000. Efectivamente, desde 1999 hasta 2008 la desocupación cayó de 12 a 7,4 por ciento. Si bien después de la crisis volvió a subir, el efecto de la medida fue virtuoso. Por eso se opone a flexibilizar la norma, como pretende el Gobierno.

"El riesgo asociado a la liberalización es obvio. Como la competencia entre las empresas es muy fuerte, una desregulación del mercado de trabajo induciría una caída de los salarios, lo que a cambio crearía más empleo, pero también aumentaría la desigualdad", sostuvo Cornilleau.

"Crear más trabajo en el contexto francés actual implica una política mucho más activa para promover el crecimiento económico. Las medidas a favor de la competitividad, como los programas de reducción de la carga fiscal sobre las empresas, van a alentar el crecimiento y el empleo en 2016. La necesidad de una reforma del mercado laboral no está demostrada", agregó.

Es la economía...

Más allá de las normas que se sancionen en relación al mercado de trabajo, y de los incentivos o restricciones que se puedan establecer, los expertos coinciden en que la clave está en la economía. Si hay crecimiento sostenido habrá generación de trabajo. Si no, será mucho más difícil.

"El primer factor que explica la expansión del empleo es el crecimiento económico, que depende de la política económica. Estados Unidos tiene desde siempre una tendencia presupuestaria activa. Europa está orientado hacia la austeridad. Este es el principal factor que explica la diferencia entre Estados Unidos y Europa", dijo Cornilleau.

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Otra clave explicativa del éxito de una economía es su estructura productiva. "La de países como Italia y España es procíclica: el empleo crece mucho en épocas de bonanza, y cae en los períodos negativos. Es porque hay sectores muy intensivos en trabajo, pero poco calificados, como la construcción o el turismo", dijo Ruesga Benito.

Para él la clave está en desarrollar políticas que busquen mayor productividad a través de la innovación. Quizás no tengan resultados visibles en el corto plazo, pero es lo que puede generar trabajo estable y de calidad.

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Si en un país hay empresas que se vuelven grandes y exitosas, es una gran fuente de generación de empleo

. A veces la gente dice que las pequeñas y medianas empresas son importantes porque emplean a muchas personas. Es cierto, pero no son las que hacen incrementar el empleo. Son las firmas que se vuelven grandes las que generan más trabajos nuevos. Esto implica asegurarse de que no haya obstáculos para que las compañías crezcan", concluyó Mauro.