"¡Ve a jugar a Panamá, cabrón!"

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lanzó una persona que aguardaba la llegada de

al juzgado de Barcelona cuando el argentino hizo su entrada, con media hora de retraso.

El futbolista llegó al edificio público acompañado por su padre, Jorge, imputado junto a él por una defraudación al estado de 4.1 millones de euros, su hermano Rodrigo y su fisioterapeuta, entre otras personas. Quizás no esperaba recibir esa agresión verbal al subir las escalinatas de uno de los tantos que aguardaban al delantero.

A Lionel Messi y a su padre se los acusa de no haber declarado al fisco español más de 4 millones de euros correspondientes a los derechos de imagen del deportista entre los años 2007 y 2009.