Sin dudas es la gran historia de este campeonato de Lanús. Es el nombre que aparecerá destacado cuando las páginas empiecen a ponerse amarillentas. Cuando el título quede alejado. Las lágrimas de José Sand acompañarán esa epopeya. El hombre que fue ídolo, cavó su propia tumba y resurgió de entre las cenizas para convertirse en el goleador del campeón.


"Dese que llegué en 2007 sabía que este era el club para mí. Que iba a progresar y estar bien. Soy feliz", se confesó el Pepe ante las cámaras apenas empezaban los festejos dentro del campo de juego del Monumental. "No sé cuánto Pepe Sand queda. Quiero disfrutar con mi familia. Voy a tomarme una semana y analizar qué hago", agregó con un tono entrecortado producto de la emoción que lo invadía.


"La verdad que es único. No me estaba esto. Le prometí a mi señora que iba a hacer un gol e iba a disfrutar. Se lo dedico a todo Corrientes que pasó momentos muy malos. Ellos sí sufrieron. Nosotros disfrutamos acá", dejó sus saludos el ídolo.


"Esto es todo de Jorge. Hicieron un gran trabajo desde el primer momento. Dimos una muestra de carácter y fútbol", le dio méritos al entrenador al ser consultado sobre la base que dejó Guillermo Barros Schelotto.


Si bien las lágrimas ya dominaban su semblante, señaló: "No quiero llorar porque es todo alegría. Estoy muy feliz. No sé qué más puedo pedir. Luché tanto para estar acá y se me da todo completo. Pasé momentos buenos en otros lados, pero nunca como en Lanús".


Y remató: "Lanús fue el mejor equipo lejos".