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El magnate chino Wang Jianlin, que inauguró el sábado el primer parque de atracciones de su grupo Wanda, declaró una improbable guerra cultural y comercial contra Disney, pocas semanas antes de la apertura de un parque Disneyland en Shanghái.

Presentada en una fastuosa ceremonia, esta "Ciudad Wanda" de 2 km2 de superficie, situada en Nanchang, incluye un inmenso centro comercial con cines interactivos, un parque temático de 80 hectáreas, equipado con "las montañas rusas más altas y rápidas" de China y un vasto acuario.

El proyecto representa una inversión de 22.000 millones de yuanes (unos 3.353 millones de dólares), según un comunicado del grupo, que espera atraer a más de 10 millones de visitantes por año.

"Queremos ser un modelo y afirmar la fuerza de la influencia de los chinos en el ámbito cultural"

Frente a "la invasión" de culturas extranjeras, "queremos ser un modelo (...) y afirmar la fuerza de la influencia de los chinos en el ámbito cultural", aseguró el fundador de Wanda en la ceremonia de inauguración del parque, según informó la televisión oficial CCTV.

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Una semana antes, Wang -el hombre más rico de China según la revista Forbes- había designado abiertamente a su adversario: el gigante estadounidense de ocio Disney, que abrirá a mediados de junio en Shanghái su primer parque en la China continental, tras una inversión de 5.500 millones de dólares.

"La locura por Mickey Mouse y Donald Duck (...) pasó, la época en la que imitábamos ciegamente a Disney terminó hace años", dijo Wang en una larga entrevista en CCTV.


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