La mayoría de los sondeos sitúan a Bernie Sanders como el gran favorito de los jóvenes entre 18 y 35 años, miembros de lo que se conoce como la generación del milenio (Millennials, en inglés). Sin embargo, algunos jóvenes votantes barajan seriamente la posibilidad de optar por Donald Trump.

El 25% de los menores de 30 años encuestados por el Instituto de Política de Harvard dijo que votaría por Trump si se enfrentase a Hillary Clinton en las elecciones generales de noviembre.

Sanders aún tiene una clara ventaja en este tramo de edad. El mismo sondeo de Harvard indica que el 80% de los jóvenes con una opinión muy favorable sobre el gobernador por Vermont votaría por Clinton si él abandona la pugna.

Pero muchos votantes jóvenes se ven unidos por el descontento y el desencanto, tras alcanzar la madurez durante la Gran Recesión. Tanto Trump como Sanders tienen éxito en esa subcategoría de votantes, pese a las grandes diferencias de sus propuestas, indicó Morley Winograd, profesor de la Universidad del Sur de California, quien escribió libros sobre la generación del milenio.

Los votantes jóvenes piensan que "el sistema está amañado y por eso necesitan a alguien que derribe el sistema por completo, y eso es lo que Trump dice que va a hacer y lo que Sanders dice que va a hacer", explicó.

Los jóvenes también se enfrentan al poder corporativo y la burocracia, en parte porque han visto a sus familias sufrir durante la crisis económica. Eso produce una desconfianza aún mayor hacia Clinton, considerada como parte de la clase política tradicional. El 53% de los menores de 30 años dice tener mala opinión de Clinton, según el sondeo de Harvard.

A Trump aún le queda un largo camino para asegurarse el apoyo de los jóvenes, que "crecieron con la norma cultural de rechazo al acoso, de ser inclusivos y de ver la diversidad como una fortaleza, no una debilidad", dijo That Kousser, profesor de Políticas en la Universidad de California, San Diego.

"Donald Trump tiene que hablar de forma diferente para ganarse a estos votantes", señaló. "Necesita un mensaje para gente que sigue buscando un buen empleo y que está más cómoda con el nuevo rostro de Estados Unidos".

Kevin Morton, de 28 años y procedente de New Port Beach, es uno de los jóvenes consultados que cambiaron de opinión. Morton votó por Barack Obama en 2008 pero después perdió su casa y estuvo un año desempleado. Ahora es propietario de un pequeño negocio y, tras considerar brevemente apoyar a Sanders por su sinceridad, finalmente se inclinó por Trump.

"Voy a votar a un republicano en estas elecciones, pero eso no significa que sea republicano, es una decisión que tomamos para los próximos cuatro años".

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