Los mandatarios de los siete países miembros más dos representantes de la Unión Europea en un templo sintoísta AFP 163
Los mandatarios de los siete países miembros más dos representantes de la Unión Europea en un templo sintoísta AFP 163

El Grupo de los Siete comenzó el jueves la primera jornada de la cumbre Ise-Shima, en Japón, en la que intentarán acordar posiciones comunes en cuestiones de economía y seguridad global en un contexto de crisis económica, tensiones en el Pacífico e inestabilidad en Medio Oriente, y con una fuerte impronta del país anfitrión en la agenda.


Los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reno Unido están reunidos en la isla Kashiko en la bahía Ago, unos 300 kilómetros al suroeste de Tokyo. Está previsto que realicen una visita protocolar al santuario de Ise antes de comenzar a trabajar.


Se espera que durante la cumbre el G-7 adopte una declaración que destaque la importancia de las medidas fiscales, monetarias y estructurales para reactivar la economía global, según fuentes diplomáticas.


 AP 163
AP 163

En rigor, este es el enfoque auspiciado por Japón, Estados Unidos y Canadá, defensores de los estímulos fiscales y la inversión pública para estimular la demanda. En un encuentro entre el presidente de EEUU, Barack Obama, y el premier japonés, Shinzo Abe, del miércoles, ambos destacaron la voluntad del G-7 de "liderar un crecimiento robusto y estable a nivel mundial ante la creciente incertidumbre económica".


Pero la postura se diferencia de la posición de Alemania y el Reino Unido, que defienden la disciplina fiscal y las reformas estructurales con las que esperan mejorar la competitividad.


El grupo de las economías más desarrolladas del mundo también tiene previsto tratar la aplicación del Acuerdo de Asociación Transpacífica, un tratado de libre comercio entre naciones del Pacífico que excluye a China, así como la necesidad de enfrentar la expansión de la influencia de Pekín en el Mar de China Meridional.


LEA MÁS:

Pero es poco probable que la cumbre produzca un documento enérgico contra las acciones de China en la región, tales como la construcción de islas artificiales o plataformas de misiles, sino que limitará a pedir la "resolución pacífica" de los conflictos, según aclararon fuentes diplomáticas.


También entrarán en la agenda la crisis de los refugiados en Siria, la amenaza terrorista, las pruebas nucleares de Corea del Norte y la lucha contra la corrupción, aunque con menor preponderancia debido la imposición de temas más regionales realizada por Japón, el anfitrión.


Las reuniones continuarán el viernes, cuando se sumen seis países asiáticos invitados y Chad, presidente actual de la Unión Africana.