El clásico cirujeo de cobre, por así decirlo, llegó a un nuevo nivel. La semana pasada, una banda dedicada a robar cables telefónicos fue desbaratada por la Policía Bonaerense; cayeron tras siete allanamientos en depósitos y galpones en la zona de La Matanza bajo la firma del juez de Morón Juan Pablo Salas. Tenían seis toneladas de metal en su poder, un lote valuado en tres millones de pesos que fue recuperado. Telefónica de Argentina es la principal damnificada. Hubo tres detenidos, con antecedentes hasta ahora desconocidos.

El punto de venta final no era diferente al de cualquier revendedor de basura: una "metalera" al peso en la zona de San Justo, que también fue allanada. Sin embargo, el modus operandi de la banda, descubierto por la Dirección de Delitos Económicos de la Policía Bonaerense, fue algo inusual.

La banda no solo robaba cables aéreos sino también subterráneos. Además de La Matanza, atacaban en Villa Luzuriaga, La Tablada y Ciudad Evita. Se movían en una camioneta en busca de cámaras telefónicas subterráneas. Desde un agujero en el piso de la camioneta, removían la tapa de la cámara y entraban a robar sin ser molestados. Los cables eran luego quemados en una casa en Rafael Castillo.

Una denuncia de Telefónica fue el puntapié inicial para la causa, que además de robo incluye la figura de asociación ilícita. Telefónica es parte querellante en el expediente, representada por el estudio de abogados penalistas Iezzi & Varone.

Ana Laura Palmucci, abogada integrante del estudio que actúa en la causa, apunta: "Radicamos la denuncia como apoderados de Telefónica el 25 de febrero, reportando una serie de robos de cables en distintas localidades y aportamos datos de una investigación hecha por la empresa. Posteriormente, solicitamos se realicen los allanamientos en los distintos depósitos donde presumíamos con un alto grado de certeza que era el lugar donde guardaban los cables para luego quemarlos y quedarse con el cobre del mismo. En los distintos allanamientos efectuados se pudo constatar lo descripto, tanto la camioneta modificada, como así también los cortes de cables con la leyenda "Telefónica", y en otro de los depósitos directamente bolsas repletas de cobre".