Mucho en juego había en el clásico cuyano. Es que si bien San Martín ya no tenía objetivo qué cumplir, sí podía arruinarle la fiesta a su rival: privar a Godoy Cruz de meterse en la Final y disputar la corona con Lanús. Y lo logró, ya que lo venció por 2-0 y lo dejó con las manos vacías.

Esto alteró los ánimos en los futbolistas tombinos, siendo Jaime Ayoví uno de los más furiosos. Tal fue así que vio la roja en el último minuto de descuento por una desleal patada. Pero no bastó con eso, dado que antes de abandonar el campo de juego, el ecuatoriano comenzó a realizar polémicos gestos de dinero y hasta intentó increpar al técnico verdinegro agregando otra gesticulación de guardarse algo en el bolsillo.

Lejos de quedar en la intensidad con la que se vive el partido, fue por más al salir del vestuario. "Ellos estaban con una motivación extra, pero está en cada equipo si la toman o no. Ellos se llevan algo en su bolsillo. Todos los sabemos que hubo una motivación económica. No sé si fueron 5 o 10, pero no estaban jugando honestamente", lanzó el delantero.

Y agregó: "Me hago cargo de lo que digo. De esa manera no se puede jugar. Y no ha sido la primera vez. Tenemos amigos en otros equipos que nos dicen que los llaman para ofrecerles X cantidad. Dimos todo, pero lastimosamente no pudimos".