Mustafa Badredinne, comandante militar de Hezbollah, supervisaba los combates contra rebeldes y extremistas en Siria AP 163
Mustafa Badredinne, comandante militar de Hezbollah, supervisaba los combates contra rebeldes y extremistas en Siria AP 163

Mustafa Badreddine, comandante a cargo del brazo armado del Hezbollah, murió tras una misteriosa explosión en la capital siria de Damasco. Sin embargo, la agrupación redactó un contradictorio comunicado posterior al hecho que empañó la autoría del mismo y que negó mencionar responsables directos.

Desde Israel hasta Arabia Saudita, pasando por Irán, Siria, Deash y Estados Unidos, todos fueron señalados como supuestos autores de la muerte de Badreddine (55), alias 'Zulfikar'. Con el pasar de los días, las especulaciones sólo aumentaron.

"De la investigación primaria surge que Mustafa Badreddine murió como resultado de una gran explosión en una de nuestras bases cercanas al aeropuerto internacional de Damasco", expresó la agrupación chiíta el 13 de mayo.

"Se está realizando una investigación para averiguar los motivos de la explosión: si ha sido un ataque aéreo, artillería o por el impacto de un misil. Publicaremos los resultados pronto", precisaron.

El comandante de las sombras

Sin embargo, con el pasar de los días surgieron nuevas versiones respecto al destino final de Badreddine.

Una de ellas apuntó contra el régimen persa, sosteniendo que el general Qasem Soleimani, comandante de las fuerzas especiales 'al-Quds', estaba presente en la base militar cuando un estallido sacudió el lugar. ¿Casualidad o proximidad insinuante?

"Soleimani encabeza la fuerza iraní en la región y comanda todos los frentes donde hay presencia de la República Islámica, especialmente en Siria y en Irak", le explicó a Infobae Raz Zimmt, experto en Irán de la Universidad de Tel-Aviv y miembro del Forum for Regional Thinking.

"Lo que es seguro es que el jueves Soleimani estaba en Teherán", aseveró Zimmt.

Además, estimó que la muerte de Badreddine "pudo ser el resultado de una interna dentro del propio Hezbollah", aseguró que "la atención de Irán está puesta en Siria" y se preguntó si "¿es el tiempo indicado para 'bajar' a un rango tan alto?".

"Debo pensar en cuál es el escenario más probable y la tesis respecto a Irán resulta poco lógica", agregó.

Según Zimmt, si bien Soleimani es el responsable de las operaciones especiales en el extranjero, la intensidad de las mismas en los últimos años disminuyó.

"No se hace nada sin su autorización. Él reporta solamente ante el líder supremo Alí Jamenei", concluyó.

Israel

De forma sorpresiva, el nombre del estado judío no fue mencionado entre los responsables, en el primer mensaje del Hezbollah, la organización liderada por el jeque Fayyed Hassan Nasrallah.

En tal sentido, periodistas locales detallaron que la organización terrorista instó a abstenerse de mencionar a Israel.

Por tal motivo, varios analistas israelíes levantaron las cejas y quedaron estupefactos ante la incógnita que generó el repentino deceso de Badreddine.

"El jefe del aparato militar fue liquidado de forma profesional, y no al azar por fuego de los rebeldes en Siria"

Mientras tanto, reina el silencio de radio, y fuentes oficiales israelíes prefieren no referirse al tema. Sin embargo, las tapas de los diarios describieron en detalle la enigmática muerte del ex jefe de las fuerzas de combate del Hezbollah.

Alex Fishman, periodista israelí especializado en temas de seguridad para Yedioth Ahronot, dudó de la versión oficial publicada por la agrupación, y aseguró que "el jefe del aparato militar fue liquidado de forma profesional, y no al azar por fuego de los rebeldes en Siria", tal como lo habían insinuado 24 horas antes.

Según Fishman, de esta forma no sólo se refuta la teoría que aludía a los morteros del Estado Islámico o a sus pares de al-Nusra, sino que además se puso de manifiesto un sofisticado operativo cautelosamente planificado, llevado adelante con un armamento complejo, presente en pocos ejércitos de la región.

"La ejecución ocurrió en instalaciones pertenecientes al 'ejército de las sombras' del Hezbollah, en Siria ", detalló el reportero en su artículo del domingo.

A un costado de la página se observaba una imagen con letras rojas que saltaba a la vista. Su título decía "La masacre de Buenos Aires", se trataba de una foto del atentado a la AMIA.

Líbano

En otras latitudes, las bocas se soltaron con mayor facilidad. Nawar al-Saheli, representante del 'Partido de Dios' en el parlamento libanés, reflexionó ante el canal de televisión pro-Hezbollah 'al-Manar':

"Esta es una guerra abierta y no deberíamos anticiparnos a la investigación, pero seguramente Israel es quien está atrás de esto", aclaró.

Más tarde llegó un segundo comunicado oficial del Hezbollah.

"Las investigaciones en curso han demostrado que la explosión que atacó a una de nuestras bases, fue consecuencia de ataques de artillería llevados a cabo por grupos takfiris", en referencia a las agrupaciones fundamentalistas de origen sunita.

El elegido para la sucesión sería Mustafa Mugniyah, nada menos que el hijo de Imad Mugniyah, supuesto planificador de los atentados en Argentina

El despacho publicado por la página web de al-Manar, concluyó aclarando que "en todo caso, se trata de una sola batalla contra el proyecto norteamericano-sionista en la región, que comprende a los terroristas takfiris, que representan la punta de lanza y el primer frente de esta agresión contra la nación".

La muerte de Badreddine se dio en el marco de la sangrienta guerra en Siria, donde varios países y organizaciones fundamentalistas apuestan sus fichas en función de sus intereses.

El martes comenzaron a circular rumores respecto al nuevo jefe del brazo armado del Herzbollah.

Según múltiples medios extranjeros, el elegido sería Mustafa Mugniyah, nada menos que el hijo de Imad Mugniyah, supuesto planificador de los atentados en Argentina.


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