Cepo laboral: Sergio Massa y una ley que es una victoria política de Cristina Kirchner

La "ancha avenida del medio" le resultó demasiado angosta al líder del Frente Renovador, el claro derrotado por la sanción definitiva de la ley que prohíbe despidos

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 Nicolás Stulberg 162
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La ancha avenida del medio le resultó demasiado angosta a Sergio Massa, el claro derrotado por la sanción definitiva de la ley que prohíbe despidos –también llamada "cepo laboral"- porque sin veto presidencial son más los problemas que crea que los que soluciona. Quedó atrapado por una lógica inspirada y motorizada, a distancia, por Cristina Kirchner.


Después de inventar el escenario para que los sindicatos expresen sus preocupaciones y de haber elaborado con ellos la estrategia, que fue al Senado para su sanción, el escenario cambio rápidamente para él.


Los gobernadores estaban molestos con Mauricio Macri porque se demoraban las promesas de devolución del 15 por ciento de los fondos del ANSES y quisieron imprimirle su primer derrota legislativa. Massa aprovechó el momento, pero le duró poco, porque Roberto Lavagna dijo que la ley no servía para nada.



A partir de ahí, el hombre de Tigre encaró una serie de malabarismos políticos que demuestran su enorme talento, pero también los límites de su poder real. Con el bloque dividido entre los que querían castigar al Gobierno y los que piensan más en resolver los problemas de la economía, fue y vino innumerable cantidad de veces con gran despliegue mediático.


No le alcanzó.

Quedó atrapado entre el Frente para la Victoria y Cambiemos y tenía que elegir. Eligió seguir al kirchnerismo en un proyecto que, por otra parte, había nacido en su propio despacho.