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El resultado fue peor al esperado por el mercado y contrasta con las ganancias por 1.862 millones de dólares de igual periodo del año pasado.

Petrobras reportó este jueves pérdidas por 318 millones de dólares en el cumplido primer trimestre de 2016. Las bajas fueron provocadas por mayores gastos en el pago de intereses de la deuda, a eso se le sumó una menor producción y ventas de crudo y otros derivados.

En reales, moneda de Brasil, las pérdidas ascienden a 1.246 millones.

La empresa estatal brasileña está envuelta en un mayúsculo escándalo de corrupción con ramificaciones políticas y empresariales, Petrobras informó que su producción total dentro y fuera de Brasil alcanzó una media diaria de 2,6 millones de barriles de petróleo equivalentes.

Esa cantidad representa "una caída de 6% en relación al cuarto trimestre de 2015 y de 7% en relación al primero de 2015", señaló Petrobras.

La venta de derivados del petróleo en el mercado interno cayó 8% en relación a los primeros tres meses del año pasado, con un total de 2,05 millones de barriles día.

El precio internacional del crudo en el periodo cayó 37% respecto a igual periodo del año pasado, dijo la firma, que está en un proceso de reducción de inversiones y gastos.

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"Las inversiones en el primer trimestre de 2016 sumaron 4.000 millones de dólares", señaló Petrobras, "lo que representa una caída de 25% en comparación al cuarto trimestre de 2015 y de 13% respecto al primer trimestre de ese año", puntualizó la empresa en una nota.

En marzo pasado Petrobras informó pérdidas récord en 2015 por9.600 millones de dólares al cambio de la fecha afectada por la caída en los precios del crudo y la crisis de Brasil, que ese año perdió el grado de inversión a manos de tres grandes agencias internacionales de calificación que criticaron el desajuste de sus cuentas públicas.

La economía brasileña se hundió 3,8% en 2015 y para este año se espera una contracción similar.

Petrobras fue blanco de un millonario fraude develado hace dos años en el que grandes constructoras pagaron sobornos durante al menos una década a ejecutivos y políticos a cambio de contratos en la empresa, un esquema de corrupción que costó a la empresa más de 2.000 millones de dólares.

Este escándalo contribuyó a profundizar una crisis política que derivó este jueves en la suspensión de la presidenta Dilma Rousseff de su cargo por el Senado, que la someterá a un juicio político por maquillaje de las cuentas públicas.

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