"Me sentí bien en los últimos cinco minutos que jugué", fueron las últimas palabras de Daniel Osvaldo antes de subirse al colectivo que retiró a los jugadores de Boca del estadio Parque Central, donde el equipo de Barros Schelotto igualó 1 a 1 con Nacional por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores.

Escuetas palabras y un gesto adusto. Seriedad y fastidio en la expresión de su cara. El delantero dejó en claro su enojo por haber jugado poco tiempo en su regreso al primer equipo. Fueron cinco minutos en el tramo final del encuentro. Ingresó por Cristian Pavón y tuvo poca participación en las jugadas que le pasaron cerca. Se retiró del campo de juego ensimismado y sin hablar con nadie.

El kinesiólogo del equipo intentó frenar a Osvaldo antes de que ingresara al vestuario. Percibió su mal humor y su fastidio. El atacante ya estaba molesto antes de entrar porque los hinchas de Nacional le habían tirado encendedores y monedas durante el precalentamiento. Osvaldo les gritó el gol de Frank Fabra en la cara y el clima al borde del campo de juego se tensó.

Cuando el partido terminó, Osvaldo tomó el camino inverso al de sus compañeros. Los jugadores se juntaron en el medio de la cancha para saludar a los hinchas xeneizes que habían viajado a Montevideo. El delantero se fue directamente al vestuario visitante y se encontró con los hermanos Schelotto, que habían ingresado antes que él.

En los primeros minutos en el vestuario el delantero habló con Guillermo y Gustavo, y les manifestó su enojo por haber entrado en los últimos minutos. Luego los mellizos se retiraron y los jugadores del plantel se bañaron y cambiaron para volver a la concentración. Pero antes de que todos los futbolistas se subieran al colectivo, el entrenador convocó a los tres referentes del equipo y tuvo una reunión solo con ellos.

Agustín Orion, Cata Díaz y Carlos Tevez escucharon al DT xeneize con atención. Osvaldo habría infringido una norma puesta por el cuerpo técnico (algunas versiones indican que se habría prendido un cigarrillo en el vestuario) y los mellizos decidieron poner un límite ante sus comportamientos.

Cuando el delantero se retiró, habló frente a los micrófonos de Fox Sports, el canal encargado de la transmisión oficial. Allí dejó en claro su fastidio por haber jugado cinco minutos y contestó sin ganas las preguntas del periodista. "No me dolió el pie", "Me tiraron de todo", "Sólo me fui rápido y no pasó nada". Tres frases sueltas fueron parte del corto diálogo. Expresiones que dejaron a la luz el enojo del futbolista.

Boca volverá a entrenarse esta tarde en el complejo Pedro Pompillo. Allí el plantel volverá a reunirse luego del empate ante Nacional y se espera que el cuerpo técnico tome una decisión con respecto al comportamiento de Osvaldo. Si la gravedad de los hechos lo amerita, la dirigencia podría tomar la decisión de sancionar al jugador. O, peor aún, su estadía en Boca podría tener un punto final.