Narcotráfico, corrupción, pobreza... pero también reconciliación, cultura del encuentro, diálogo, fueron los conceptos evocados en la conferencia de prensa en la sede porteña de la Conferencia Episcopal Argentina, durante la cual, aunque los obispos no dieron detalles de la reunión mantenida con Mauricio Macri, confirmaron que el Presidente de la Nación asistirá al cierre del Congreso Eucarístico que tendrá lugar en Tucumán del 16 al 19 de junio próximo. También fueron consultados acerca de las críticas al Papa por algunos de sus gestos en relación a Argentina.

Bicentenario de la Independencia. Tiempo para el encuentro fraterno de los argentinos es el título del documento que la Conferencia Episcopal Argentina presentó ayer en primer término al presidente Macri y que también será entregado a representantes de los otros poderes de la República.

El titular del Episcopado, monseñor José María Arancedo, el cardenal Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires, y Carlos Malfa, secretario general del cuerpo, explicaron que el documento gira en torno al concepto de "casa común", simbolizado en aquella histórica Casa de Tucumán que albergó al Congreso en sus primeros tiempos y donde se declaró la Independencia el 9 de julio de 1816. Se reflexiona en consecuencia sobre cómo debería ser la convivencia entre los argentinos a la luz de lo proyectado por los hombres que actuaron en aquel Congreso.

"Reconciliación, ¿por qué no decir la palabra, también?" (Arancedo)

Poli, que fue el encargado de un breve repaso histórico en el cual destacó especialmente el papel jugado por la Iglesia en la Declaración de Independencia –casi la mitad de los diputados al Congreso de Tucumán eran eclesiásticos– también fue duro en el balance. "Pocas o ninguna mesa de diálogo. Una gran deuda es el encuentro, el pensar juntos y no levantarse de la mesa del diálogo ante la primera diferencia. Nos cuesta muchos escucharnos, es una deuda que tenemos, más importante que la deuda externa". "Pensar con grandeza es otra deuda importante", agregó.

"Muchas cosas quedan como deuda –coincidió monseñor Arancedo– la equidad, la solidaridad, la reconciliación; ¿por qué no decir la palabra también? No es borrón y cuenta nueva, no, la Justicia tiene que actuar. Pero la reconciliación es una actitud superadora y los argentinos nos debemos diálogo."

"No debemos cansarnos de crear ocasiones para la cultura del encuentro" (Malfa)

"No debemos cansarnos de crear ocasiones para la cultura del encuentro. El primer punto del que hablamos en el documento es el desencuentro de los argentinos. Esta cultura del encuentro exige un verdadero clima de diálogo social, con los pobres en el centro. Que nadie quede afuera", dijo por su parte monseñor Malfa, quien pidió reiteradamente a todos leer con detenimiento el texto.

Los obispos se mostraron esperanzados acerca del eco que encontrará su documento, al que definieron como un servicio de la Iglesia a la Argentina en este Bicentenario, una reflexión sobre "cómo organizar la casa común", y una enumeración de "temas neurálgicos de nuestra realidad". "¿Cómo se vive la democracia hoy, cómo se actualizan la independencia y la libertad?".

Por eso parten de una enumeración de los grandes problemas del país. La corrupción, el narcotráfico, el descuido de la casa común, y reflexionan sobre democracia, inclusión, federalismo, educación –"la educación pública en general, no sólo la de gestión privada", aclararon–, etcétera.

"Cuando pensamos en los pobres, pensamos en la corrupción: alguien se queda con el vuelto acá" (Poli)

Ante una pregunta sobre el tema de la pobreza, el cardenal Poli dijo que lo duele no es la pobreza sino los pobres. "Y cuando pensamos en eso, pensamos en la corrupción: alguien se queda con el vuelto acá y eso significa pobreza. Si muchos tiene poco es porque pocos tienen mucho", agregó, citando documentos anteriores de la Iglesia.

Hubo una consulta acerca de si las críticas al Papa por el envío de un rosario a Milagro Sala o por recibir a Hebe de Bonafini se inscribían en este clima de falta de diálogo. Monseñor Arancedo dijo que el Papa hace estas cosas "desde una actitud que ha predicado, hay coherencia con lo que dice". "No hay que pretender el encuentro para que el otro sea como yo. En esto hay que tener sabiduría". Y evocó el mensaje del Papa a los comunicadores instándolos a buscar palabras que tiendan puentes y promuevan el encuentro. Poli incluso tomó el documento en cuestión y leyó un párrafo: "Podemos y debemos juzgar situación de pecado, como la corrupción, pero no a las personas porque sólo Dios puede ver en sus corazones".

El documento de la Conferencia Episcopal se cierra con una mención a dos acontecimientos venturosos para la Iglesia argentina, la beatificación de la laica santiagueña Mama Antula, el próximo 26 de agosto, y la canonización del cura Brochero, en una ceremonia que presidirá el Papa en Roma el 16 de octubre de este año.