El cine sirvió, a lo largo de los años, para imponer tendencia. El glamour de las celebridades y el poder de las historias son las herramientas más potentes para dejar huellas en la moda ¿Quién puede olvidar el sensual vestido rojo que llevó Julia Roberts en Mujer bonita? Sin dudas, marcó un hito en la moda. Al igual que los pantalones que lució Uma Truman en Pulp Fiction o los stilettos de Manolo Blahnkik en Sex and the City. Aquí, los diez ítems de vestuario que Hollywood logró instalar en el armario de las mujeres.

El mítico vestido negro de Givenchy conocido mundialmente como "la petite robe noire" que Audrey Hepburn lució en el inicio del film Desayuno en Tiffany's (1961) se convirtió en un clásico. A partir de esa escena y hasta la actualidad, las mujeres recurren a esta prenda como comodín.

La estrella de la película fue única en su estilo y logró revolucionar la moda a partir de los años 50

El trench que lució Humphrey Bogart en Casablanca (1942) es un must en el armario. La escena final donde Bogart e Ingrid Bergman se besan introduce el look 'detectivesco' al cine clásico. El tradicional impermeable de gabardina beige con el forro a cuadros, una pieza atemporal y unisex. Burberry fue el precursor de uno de los "modelos" más imitados de la moda.

Los pantalones oxford o "pata de elefante" son íconos de la década de los ´70. Tuvieron su auge luego de la película Fiebre de sábado por la noche (1977). Una prenda utilizada tanto por hombres como mujeres, que hoy se redefine como un objeto que es sinónimo de elegancia. Diseñadores de alta costura como Gucci, Givenchy, ZacPosen reinventaron una de las piezas con más vigencia en la moda.

Con un look "andrógino" muy controversial para la época, Diane Keaton, causó una revolución con su trajes de dos pieza en Annie Hall (1977). Fue la primera vez que se vio en la gran pantalla a un mujer luciendo trajes, chalecos, tirantes, corbatas y sombreros. Ese carácter transgresor se convirtió en un ícono de los años 70. Keaton ganó un Oscar al mejor estilo. Muchas de las piezas utilizadas por la actriz le pertenecían y fueron diseñadas por Chanel.

La exuberante actriz Rita Hayworth marcó un punto clave en el cine y la moda cuando interpretó a una mujer fatal en Gilda (1943). Los guantes largos que llevó con sus impresionantes vestidos de gala hicieron suspirar al público. En poco tiempo se convirtieron en un infalible objeto de deseo y -desde entonces- pasaron a ser un accesorio elegante y fundamental para muchas mujeres de la época.

Los guantes largos de Rita Hayworth se convirtieron en un must de la moda