AP 163
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El Tribunal Supremo de Corea del Norte condenó a Kim Dong-chul, un coreano-estadounidense de 62 años, a una década de trabajos forzosos por supuestos cargos de subversión y espionaje, según la agencia oficial china Xinhua.


El anuncio llega a un mes de la condena a 15 años de trabajos forzosos a Otto Warmbier, un estudiante universitario estadounidense que reconoció haber robado un poster propagandístico de un hotel en Pyongyang, y en medio de una escalada de tensiones en la península coreana.


La detención de Kim, que se naturalizó estadounidense en 1987, se conoció en enero cuando apareció en una entrevista que la cadena CNN hacía a un pastor canadiense también encarcelado. Entonces se supo que había sido detenido en octubre acusado de espionaje.


En tanto en marzo Kim apareció en un video orquestado por las autoridades en el que implora clemencia por haber robado secretos militares.


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Según CNN, el condenado llevaba viviendo 15 años en China y viajaba frecuentemente a Rason, una zona económica especial en Corea del Norte. En su confesión pública Kim dijo que espiaba para "elementos surocoreanos conservadores" y según medios oficiales norcoreanos fue detenido en Rason con una unidad de almacenamiento USB que contenía información del programa nuclear de Pyongyang.


Es común que los extranjeros detenidos en Corea del Norte sean forzados a prestarse a una confesión pública antes de su liberación, en la que usualmente piden perdón al pueblo norcoreano y critican a sus países de origen.


Pero las duras penas en los caso de Warmbier y Kim parecen reflejar el alto grado de tensión en la península, marcada por las recientes pruebas nucleares norcoreanas y los ejercicios militares de Corea del Sur y EEUU, según especialistas consultados por la agencia AFP.


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