Estefi, Daniela, Nicole. Y más, muchas más. Cada una de ellas encierra una historia diferente, aunque todas están atravesadas por la misma problemática: son mujeres trans y enfrentan, a diario, diferentes formas de discriminación. Una discriminación que no les permite acceder, entre otras cosas, a un trabajo digno. Con el fin de encontrar un espacio que les permitiera salir de la calle y abandonar la prostitución, Daniela Ruiz creó Arte TV trans, la primera cooperativa de arte transexual en América Latina.

Desde allí, sus integrantes reciben capacitación y gestionan obras de teatro que luego presentan en distintas salas. Guillermo Bergandi se acercó hasta ellas para darles talleres de actuación y sintió que era necesario contar sus historias. Así fue que filmó Reina de corazones, que fue premiada recientemente como mejor documental en la Muestra Internacional de cine LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) CineHomo, en Valladolid, España. La semana pasada hizo una avant premiere privada en Buenos Aires y pronto se estrenará en cines.

"Desde mi lugar quería dar mi granito de arena para difundir su lucha. Estuvimos un año y medio desde que se ideó la propuesta hasta que terminamos", explicó Bergandi al ser consultado por Infobae. El film nació como un cortometraje pero pronto se dieron cuenta de que daba para mucho más, así fue que se lanzaron de lleno a hacer un documental. "Pasamos por muchas postas. Recurrimos a Ideame, que es una plataforma de crowfunding, para poder financiarnos", detalla el director. Luego recibieron el apoyo de privados y también se sumó la Universidad del cine que le prestó sus máquinas para que pudieran editar el material. La institución también les prestó la sala para que la semana pasada presentaran la avant premiere. Pronto esperan hacer el estreno oficial. "Nuestro objetivo es poder llegar a toda la sociedad para que vean la lucha y las historias que estas chicas", subrayó el director.

La exclusión en números

El documental se adentra en la historia de cada una de las diez chicas.Todas cuentan cómo fue decirles a su entorno que no se sentían a gusto con su cuerpo y que querían otra vida. Algunas fueron contenidas por su familias y otras solo recibieron rechazo. Y ese primer rechazo familiar es el inicio de una exclusión que no tiene fin. De acuerdo a las últimas estadísticas elaboradas por el Indec, en colaboración del Inadi, la deserción escolar comienza cerca de los 12 y 14 años que es cuando la mayoría expresa la decisión de su género y son echadas de sus hogares. Entonces terminan durmiendo en la calle, que se convierte en su hogar y principal fuente de ingreso. De acuerdo a estas estadísticas, el 81% no llega a tener el secundario completo.

Daniela Ruiz sabe de qué se trata. Para ella estos datos no son solo números sino marcas que le quedaron en el cuerpo y el alma. Ella ejerció la prostitución porque no tenía opción. Fue maltratada y abusada de todas las formas posibles. "Me violaron y hasta me tiraron ácido en la cara", recordó. A fines de los 90, estudió comedia musical y teatro pero rara vez conseguía algún papel que no fuera menor y para hacer de prostituta. "Siempre se nos cosificó y se rieron de nosotras por ser trans", contó. Cansada de esa exclusión creó, en 2010, la cooperativa. No reciben financiamiento, es un proyecto 100% autogestivo, por medio del cual presentan sus obras en distintas salas de la ciudad. Una de sus creaciones, Hotel Golondrina, recibió una mención especial por parte de la legislatura porteña por su aporte a la la promoción y defensa de los derechos humanos.

"El arte surgió como una alternativa para plantear nuestras problemáticas", remarcó Daniela que se mostró orgullosa por el pronto estreno del documental. La idea, dice, es que el colectivo trans pueda tener una voz en la sociedad.