Adrián Escandar 162
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 NA 162
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La declaración indagatoria de Leonardo Fariña en la causa por la ruta del dinero generó un cimbronazo que le permitió a la Justicia avanzar con datos y pistas que hasta ahora no estaban en el expediente. Según el documento al que accedió Infobae, el joven contador de La Plata dio detalles muy finos sobre la operatoria que habría realizado para "lavar" dinero proveniente, presuntamente, de la obra pública que canalizaba Lázaro Báez a través de Austral Construcciones.


Fue tan preciso en su exposición que describió cuál era la maniobra que utilizaban para hacerse del efectivo y fugarlo al exterior para su "blanqueo". Constaba de cinco pasos. El primero contemplaba pactar un sobreprecio por la obra pública que le adjudicaba el gobierno kirchnerista. Luego recibían una suma en concepto de adelanto financiero de obra. El tercer paso era utilizar facturas apócrifas. El cuarto elemento de esta operatoria era el cohecho, es decir "retornar" a los involucrados en la maniobra parte de lo cobrado como sobrecio. Y por último el lavado de ese dinero, es decir disimular su origen ilícito.


También contó que tras una auditoría que hizo de Austral Construcciones comprobó algunas incongruencias entre el giro comercial de la compañía y las imputaciones de algunos costos. Según relató al juez, Lázaro Báez era el dueño de Austral y al mismo tiempo propietario de las empresas de combustibles a las que refacturaba.


En su extensa declaración, Fariña dijo que las adjudicaciones de las obras públicas o lo que se conoce como "pooles de licitaciones" dependían de la Cámara Argentina de la Construcción. Para mantener controlada esa entidad, Néstor Kirchner ordenó que Carlos Wagner presidiera la Cámara. A fin de lograr ese objetivo, se modificó el estatuto de la CAC para que Wagner pudiera presidirla. En ese punto, Fariña fue contundente: entre el Ministerio de Planificación Federal –encabezado por Julio de Vido- y la Cámara Argentina de la Construcción se digitaba la obra pública.



Además contó que mientras estuvo en Austral Construcciones, desde marzo de 2010 a abril de 2011, le constan los estrechos contactos entre Lázaro Báez y Néstor Kirchner, y luego con Cristina Kirchner.


Entre las abundantes revelaciones que hizo Fariña, dijo que el fideicomiso que armó en el Banco Nación se hizo con la anuencia de Juan Carlos Fábrega. El ex titular del Banco Central se reunía con Martín Báez y uno de sus contadores, Claudio Bustos.


También sostuvo que luego de la muerte de Néstor Kirchner hizo por afuera de Austral operaciones de lavado con parte de su dinero negro. Parte de esa plata era de Néstor Kirchner y la tenía resguardada Lázaro Báez. Dijo que la entonces Presidente no sabía de la existencia de "algunas cosas", pero que luego intervino de manera personal en todo el trasiego del dinero.

Siguiendo con su relato, Fariña afirmó que la compra de SGI por parte de Lázaro Báez se hizo para descontar cheques de la obra pública y no tener que pagar la comisión de 8 o 10 por ciento que cobraban las "cuevas". La idea era descontar los cheques propios a costo cero, todo quedaba en casa.


En otro tramo de la declaración, Fariña reveló que a Elaskar le pagaron 3.550.000 euros en billetes de 500 euros por la compra de SGI. El pago se hizo en la casa de Elaskar. Como el dueño hasta entonces de la cueva no quiso firmar la venta le dieron 750.000 dólares más. Entre los datos "de color" que aportó, dijo que Elaskar le regaló 200.000 dólares para su casamiento y que el "cuevero" tuvo que pagar deudas a Acero Cali. Fariña dejó en claro que no le arrebataron la financiera a Elaskar.


declaracion fariña modificado.pdf

No se quedó ahí el ex de Jelinek y declaró que se manejaba dinero en efectivo que traían del sur y lo guardaban en un departamento de Báez en el barrio porteño de Belgrano. También llevaban parte de ese dinero al Chaco.


A través de un financista de apellido Carradori –relató Fariña- se armó un holding en España. Dijo que la financiera Provalor lo contactó para abrir una cuenta en el banco suizo Lombard Odier. Junto a Martín Báez hizo un depósito de un millón y medio de dólares. Fariña dijo que con el hijo de Lázaro Báez llevaron dinero desde Austral Construcciones a Provalor. Además reveló que desde Provalor se movieron once millones de dólares al holding español. Fariña contó también que se movió dinero a través de Alehc Group, Maguitur, Tuitmar, Cohen Sociedad de Bolsa y Forex Cambio.