AFP 163
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Los residentes de Shanghái, la ciudad más grande de China, que no visiten o saluden a sus padres con frecuencia podrían ver sus puntajes de crédito afectados, según nuevas regulaciones reportadas por los medios locales.


Los padres que consideren que sus hijos no muestran suficiente afecto pueden llevarlos a la Corte, y los castigos considerados por las nuevas regulaciones pueden incluir rebajas en el perfil crediticio.


La medida puede perjudicar de varias maneras: desde tener problemas para abrir una cuenta en un banco hasta para pedir una tarjeta de biblioteca.


En 2013, Pekín aprobó una ley que ordena a los hijos visitar a los padres mayores de 60 años "frecuentemente" y asegurar sus necesidades emocionales y económicas.


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Las nuevas regulaciones entrarán en vigor en mayo y "son una manera de asegurar el cumplimiento" de dicha norma, según expresó en conferencia de prensa Luo Peixin, director del área legal de la ciudad.


La política del hijo único, vigente entre 1979 y 2015, dejó a millones de ancianos sin una numerosa descendencia que pueda cuidar de ellos en su vejez. El respeto a los mayores y antepasados es una de las máximas virtudes del confucianismo, doctrina de gran influencia en China y otros países asiáticos.