Según la opinión del ex economista jefe de Bank of America Merrill Lynch, los inversores ahora pusieron en una suerte de "wait and see" a la Argentina, es decir esperar hasta ver cómo reacciona la economía tras el acuerdo con los holdouts. "Los bonos argentinos son muy atractivos porque rinden mucho más que otros países de la región. Pero será difícil que las tasas bajen del 7% en dólares, porque hay muchas dudas sobre el comportamiento del déficit fiscal y la emisión".

Buscaglia, que dirige la consultora Alberdi Partners, acaba de publicar un libro con Sergio Beresztein,

"Los beneficios de la libertad", donde juntos repasan los motivos del recurrente fracaso argentino en los últimos cincuenta años.

"Hay muy pocas chances de un nuevo default por lomenos hasta el 2020. Ante una dificultad, la impresión es que el gobierno adoptará medidas correctas, al revés del kirchnerismo". En ese sentido, consideró que si las tasas se vuelven muy altas para la Argentina, no hay que descartar la opción de volver al Fondo: "Es un organismo mucho más flexible que en la década de 1990. Te puede prestar a tasas mucho más bajas que el mercado, si algo falla. Te permitiría financiarte por 20.000 millones de dólares sin depender de los mercados por dos años", agregó el experto, que hasta el año pasado trabajaba en Wall Street, antes de volver a instalarse a Buenos Aires.

"La apuesta es conseguir inversiones -detalló- y que la economía crezca luego del acuerdo con los bonistas. Pero si no vienen capitales fuertes incluyendo una baja de tasas, el riesgo es tener que cambiar el mix de políticas en la segunda parte del año, con un ajuste fiscal más fuerte".

—Estamos en días álgidos, pero la gente se dio cuenta que si no paga por lo que consume luego se ven las consecuencias, con cortes de luz o falta de gas en invierno, además de la inflación por la necesidad de cubrir el déficit fiscal con emisión. Si estos ajusten sirven para enfrentar mejor el déficit, a la larga será mejor para la gente de menos recursos.

—El momento de la dieta no es agradable, pero después te sentís mejor. Hay que rebalancear la economía típica del populismo, que le hizo creer a la gente que los servicios son gratis. Si la gente protesta, debería hacerlo contra las medidas populistas del anterior gobierno.

Para Buscaglia, si no se hacían las correcciones de los últimos meses el peligro era una caída mucho más pronunciada del nivel de actividad "Brasil está cayendo a un ritmo del 8% anual y Venezuela viene de una caída de 10% del PBI y una inflación del 200%. En el peor de los casos, en la Argentina vas a tener crecimiento de 2% en los próximos años, sólo por el hecho de la mejora de rentabilidad que tendrán sectores muy regulados".

En relación al libro que acaba de publicar con Beresztein, explicó que "no tiene nada de macro.Surgió de una frustración. Viviendo afuera me di cuenta que los argentinos somo el hazmerreír del mundo. Somos el país de peor performance del siglo 20 y probamos de todo. La conclusión es que el problema no es el modelo económico, sino que estamos jugando un partido con el referí comprado, la cancha inclinada, los barrar bravas dominan el negocio y el partido es malo". La conclusión es que el verdadero problema son las reglas de juego.