No tenía la menor curiosidad por entrevistar a José Ottavis. Su presente está más atravesado por cuestiones personales como supuestos hechos de violencia y su noviazgo con una modelo de la farándula que por hechos políticos como la derrota electoral del kirchnerismo. Si se me permite ser sincero, entre esto y la inveterada petulancia de jóvenes de su agrupación la Cámpora que nos ningunearon por 12 años a los periodistas que osamos disentir, no me interesaba reportearlo.

Luego de media hora de charla en InfobaeTV debo admitir que fue un encuentro interesante. Muy interesante, para ser francos. "Mi hijo de 12 años quiso que hablara y contara porqué tuvo miedo y no quiso vivir con su madre", dijo Ottavis aferrado a una carpeta llena de documentos extraídos de un expediente de familia que cuenta que Laura Elías, su ex pareja, fue privada preventivamente de la tenencia del hijo de ambos y se le prohibió que se acerque a la criatura.

¿Por qué conversamos más de 30 minutos de temas personales? Porque esa historia tiene un impacto político indudable. Ottavis es uno de los pocos dirigentes que habla con Cristina Kirchner y su salida como presidente del bloque de diputados provinciales del FPV tiene una alta vinculación con estos hechos familiares. Y porque, quizá, sirva para saber si las críticas hechas a su desempeño público (muchas veces muy merecidas) no fueron teñidas de desinformación culposa o deliberada.

En ese trámite judicial se relatan los problemas psiquiátricos de la mujer que la llevaron, por ejemplo, a violar la restricción perimetral impuesta por el tribunal y a intentar suicidarse delante de su hijo. "Fran ahora está bien. Pero vino del infierno. Yo sólo quiero que no sufra como yo, que no llore, que no tenga la infancia horrible que yo tuve. Quiero que sea felíz". Cuando habla de su pasado, Ottavis no duda en reconocer: "Soy un recuperado de todo: mentí mucho, fui muy manipulador y sicopata, fui muy infiel, tomé mucho whisky. Si hasta robé. A mi me dicen que no diga esto. En una época en la que no tenía guita, en un cumpleaños de un tía le metí la mano en la billetera de mi abuela. Me arrepentí. Me arrepentí mucho. Le pedí disculpas y más tarde le devolví todo".

José Ottavis dice que su hijo creció a la par de su militancia partidaria. "A mí la política me salvó. Los compañeros, los amigos. Si hasta Cristina y Máximo estuvieron siempre ahí sin cuestionarme ni preguntarme. Sólo me apoyaron y me preguntaron cómo estaba. Ahora nos quitaron la quinta de Olivos (sic) pero Fran jugaba allí con los perros de la jefa y ella pasaba y siempre lo saludaba con ´hola Francisco´. Y él le decía ¨buen día, presidenta".

Este hombre de 35 años dice que está enamorado de Victoria Xipolitakis. "Ella me ordenó. Fue una mina de muchos valores. Le pedí disculpas por los prejuicios míos. Y los de muchas personas que piensan que yo, así como soy, no puedo porque ella no me puede mirar por amor sino por un interés de poder, económico o de ambición. ¡Y yo puedo!. La griega es divertida y fantástica pero con los principios hay que andar derechito", confesó.

Antes de despedirse, Ottavis deja una reflexión relacionada con el hecho de haberse ventilado en los medios la cuestión de su hijo y las denuncias por violencia que nunca existieron: "Yo creo que todos nosotros tenemos que laburar mejor. Yo tengo que ser mejor político. Pero también creo que los periodistas tienen un rol social importante y deben buscar la verdad aunque la verdad sea que tal persona que hace las cosas bien es del partido político que su jefe editorial quiere criticar. Y yo, como político, aunque un periodista trabaje en un medio en donde el dueño piensa tal cosa no puedo pensar... ¡Basta de prejuicios!. Tenemos que ser mejores todos", concluyó.

A continuación la entrevista completa: