AFP 162
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La empresa mostró una lista de casos distintos en los cuales se opuso a las órdenes de la justicia de los EEUU, que quiere acceder a los datos almacenados en algunos iPhone. Uno de esos casos concierne, por ejemplo, a un traficante de estupefacientes en Nueva York.


"Apple se negó a intervenir los aparatos vinculados a estas órdenes", escribió Marc Zwillinger, abogado del grupo.


Apple y el Departamento de Justicia estadounidense están en plena pulseada ante los tribunales por temas como encriptación de datos, protección de la vida privada y la necesidad de la policía de acceder a la información.


En particular, las fuerzas de la ley quieren acceder al contenido del iPhone 5c de Sayed Farook, uno de los dos autores muertos del ataque yihadista en San Bernardino, que dejó 14 muertos en diciembre.


El FBI tiene en su poder el teléfono, pero no pudo acceder a los datos en el iPhone y solicitó a Apple que desarrolle una nueva versión del sistema operativo que ayude a esquivar las funciones de seguridad en el dispositivo móvil.


Una juez federal estadounidense ordenó a Apple la semana pasada colaborar con el FBI, exigencia a la que la empresa tecnológica se niega en un controvertido caso que podría llegar hasta el tribunal Supremo.


El FBI quiere usar la misma ley del siglo XVIII, conocida como All Writs Act, que ya utilizó en el caso de San Bernardino, para exigir la colaboración de Apple.


El FBI, que niega que pretenda violar el encriptado de los ciudadanos, quiere que los sistemas operativos tengan una llave maestra o "puerta trasera" para que sea posible acceder, de ser necesario, a cualquier teléfono inteligente.


La revelación de que hay más teléfonos solicitados por la justicia favorece la posición de Apple, que afirma que la demanda oficial de liberar la información no puede afectar a un solo teléfono en una investigación, y que la creación de una puerta trasera pondría en peligro la protección de los datos de millones de usuarios.


El director del FBI, James Comey, insistió en que el caso de San Bernardino tiene un alcance "reducido" y afecta a un único teléfono, pero el consejero delegado de Apple, Tim Cook, asegura que eso no es cierto.


Cook sostiene que la técnica que Apple debería de desarrollar para allanar el camino al FBI "podría utilizarse una y otra vez en muchos dispositivos".


Sería, dijo, el equivalente a "una llave maestra capaz de abrir cientos de millones de cerraduras, desde restaurantes y tiendas a casas".


"Ninguna persona razonable consideraría que eso es aceptable", dijo Cook la semana pasada.


Apple pidió al gobierno de Estados Unidos retirar la petición que exige a la compañía ayudar al FBI y crear en lugar de ello una comisión oficial para evaluar los problemas generados por el creciente uso del cifrado.


"Nuestro país siempre ha sido más fuerte cuando está unido", aseguró Apple en información publicada ayer en su sitio web, donde dice que la mejor forma de avanzar en este caso sería que el gobierno "retire" sus exigencias y forme una comisión o algún tipo de panel para evaluar la situación.


"Apple participaría encantada en un esfuerzo de ese tipo", aseguró la compañía.


Apoyo

Según un sondeo de Pew, la mayoría de los estadounidenses están a favor del FBI en este debate y apoyan el desbloqueo del teléfono. En esa línea se expresó Bill Gates, en contra de lo sugerido por Google y WhatsApp, que mostraron su descontento con la idea de las autoridades norteamericanas.


En tanto, defensores de Apple se manifestaron en distintas ciudades de Estados Unidos. Convocados por el grupo Fight for the Future (Lucha por el futuro), pequeñas marchas se produjeron en Washington, Nueva York, San Francisco y Los Ángeles, entre otras ciudades.


"Estamos aquí para protestar contra la opresión. Un solo caso puede implicar abrir una puerta a muchos otros", afirmó en declaraciones al canal de televisión NY1 Joey Mink.


Mink fue uno de los alrededor de 30 manifestantes que se congregaron este martes frente a la tienda de Apple en la Quinta Avenida de Nueva York para solidarizarse con la empresa tecnológica.


Cindy Cohn, directora ejecutiva de la Electronic Frontier Foundation (EFF), un grupo que defiende el derecho a la privacidad en la era digital, y que se dio cita hoy frente a la tienda de Apple en San Francisco, afirmó a la prensa local que el acto no era una protesta sino una señal "de apoyo" a Apple.