La visita a Argentina del presidente del Consejo de Ministros de Italia, Matteo Renzi, reviste particular importancia. Es también la primera —después de un paréntesis de 17 años— de un líder italiano; y a tan poco tiempo de haber asumido el nuevo Gobierno argentino representa un triunfo de la política y un superlativo logro de la diplomacia de ambos países.

Cabe destacar el trabajo estratégico y obstinado que viene desarrollando desde hace dos años la eficiente embajadora de Italia en Argentina, Dra. Teresa Castaldo y, asimismo, el brillante accionar de la canciller, Dra. Susana Malcorra.

Si Argentina continúa brindando señales claras de respeto y sentido común hacia Italia, en este proceso de reinstalación de la estructura de intercambio comercial, político y financiero, las relaciones bilaterales entre ambos países se restablecerán rápidamente.

Así, el arribo de Renzi simboliza el relanzamiento de las relaciones entre países que, por tener economías complementarias, están en condiciones de crecer a la par, apoyándose en los más de ciento cincuenta y cinco acuerdos bilaterales, protocolos, memorandos, cartas de intención, convenios y compromisos mutuos celebrados entre los años 1970 y 2005. Estos brindarán el marco ideal para retomar y reforzar la actividad en áreas tan importantes como industria, comercio, salud, investigación y desarrollo, ciencia y tecnología, energías sustentables, etcétera.

La visita se convierte entonces en la mayor demostración esperable para confirmar que las relaciones ya han comenzado a cambiar. Si bien Argentina no es un socio vital para Italia, en función de que este país y toda Europa trabajan a diario para profundizar sus vínculos con China —desde que se transformó en el nuevo eje de la economía mundial—, nuestro país, por diversas razones, está en condiciones de implementar distintos acuerdos de colaboración que redundarán en enormes beneficios mutuos.

Confiemos en que el Gobierno del Ingeniero Mauricio Macri y la canciller Malcorra hayan decidido fortalecer la presencia del sistema exterior de la República Argentina en Italia, dotando a la Embajada Argentina en Roma del más destacado equipo de especialistas, tenaz y siempre inteligente, que realmente conozca las estructuras productivas y políticas de ambos países y que por eso pueda focalizar su trabajo, para beneficio de ambas naciones.