En Argentina, la Ley 26.093 promueve el uso sustentable de biocombustibles Shutterstock 162
En Argentina, la Ley 26.093 promueve el uso sustentable de biocombustibles Shutterstock 162

Un litro de aceite que se vierte al desagüe contamina 1.000 litros de agua. Este sencillo dato crudo fue el puntapié inicial para que en muchas ciudades y países del mundo comiencen a replantearse la reutilización de aceite para fines posteriores.

Por falta de conocimiento o por desinterés, la mayoría de las personas suelen desechar el aceite vegetal usado (AVU) en los sistemas cloacales y pluviales, provocando así su contaminación y consecuente tapado. Frente a esta situación, la producción de biodiesel se presenta como una propuesta sustentable y eficiente, ya que el producto final obtenido puede usarse en cualquier motor diésel de un vehículo o moto. Al transformar el aceite usado en biodiesel, se estaría evitando la quema de combustibles fósiles a base de petróleo o gas, y se le estaría otorgando la calidad de recurso a un elemento que, de otra manera, sería considerado residuo.

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En el caso de Argentina, la Ley 26.093 promueve el uso sustentable de biocombustibles al establecer que el diesel o gasoil que proveen las estaciones de servicio deben tener un corto del 10% de este nuevo tipo de combustible más eficiente.

Este considerado "eco-combustible" se obtiene por la transesterificación de triglicéridos. Se trata de un proceso mediante el cual se combina el aceite, generalmente vegetal, con un alcohol ligero que generalmente es el metanol. A través de este mecanismo, se genera la glicerina como residuo, que puede ser aprovechada para uso industrial.

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En Argentina, y especialmente en la ciudad de Buenos Aires, ya son varias las cooperativas y municipios que optaron por recolectar, reciclar, transformar y reutilizar el aceite restante de frituras de cocinas particulares, rotiserías y restaurantes. En la municipalidad de Malvinas Argentinas, por ejemplo, se producen más de 30.000 litros mensuales de biodiesel a partir del aceite usado. Esta iniciativa se lleva a cabo desde 2009 y garantiza el abastecimiento del 20% del consumo de los móviles municipales. Además, y como dato destacado, lograron la adhesión, la responsabilidad y el compromiso de los vecinos y las empresas en la entrega de este material. Otro ejemplo es el del municipio de Rafaela en Santa Fe donde, a través de la campaña de Aceite Vegetal Usado, reduce la contaminación ambiental y genera energía a partir del reciclaje desde 2011. Así, logró disminuir el costo del tratamiento de las aguas residuales y brindarle oportunidad de empleo a nuevas personas en los distintos procesos de recolección, venta y producción.

Si bien la generación de biodiesel es sencilla, no se recomienda llevarla a cabo en el hogar sin la supervisión de un especialista, debido a que requiere de ciertas medidas de seguridad. Es por este motivo que, en distintas partes del mundo, el biodiesel sólo es legal para su venta siempre que provenga de una planta elaboradora habilitada por el organismo nacional pertinente.